Opinión

UN MARXISTA FIFI

La economía informal, los emprendedores, los ambulantes, las “nenis” y sus similares, proporcionan ingresos para el sustento de seis de cada 10 campechanos…

Presentó el diputado morenista José Antonio Jiménez Gutiérrez, una iniciativa para prohibir el ambulantaje en Campeche. Propone multas e incluso otro tipo de sanciones contra quienes invadan banquetas y la vía pública para sus actividades comerciales.

La propuesta ha sido ampliamente repudiada por ese segmento poblacional conocido como “los emprendedores” que se ha incrementado significativamente en Campeche ante las pésimas políticas económicas del Gobierno de la 4T, que empeoró el rezago y que ha fracasado en su empeño de atraer inversiones que generen fuentes de empleo formales.

O sea, este Gobierno de dizque izquierda en Campeche genera desempleo y además crea leyes para sancionar a quienes, desde el desempleo, intenten buscar algún modo de llevar el sustento a sus familias. Incongruentes y patéticos.

Qué mal se ve el diputado Antonio Jiménez defendiendo desde su disfraz de marxista los intereses de los negocios fifís que tienen para pagar renta, o que cuentan con locales propios para impulsar sus negocios. A estas alturas de la grave crisis que enfrentamos, tener esas ventajas es un gran lujo.

Y sin duda alguna que los empresarios, los industriales y los comerciantes formales, esos que arriesgan su capital y su patrimonio para crear riqueza y generar fuentes de empleo, tienen derecho a defender sus intereses, eso nadie lo puede negar.

Pero que un diputado de dizque izquierda, y quien se ha desgarrado las vestiduras asumiéndose como “defensor del pueblo”, como presume Toñito Jiménez, ahora se postule como el principal defensor de los empresarios y el más fiero acosador de la economía informal, suena como a patadas de ahogado, o a un extravío demencial de la propia personalidad. Diríase que para mantener sus privilegios, Gutiérrez ya no sabe ni quién es.

Quizá no lo sepa, pero el Inegi nos precisa que la economía informal en Campeche alcanza al 60.3% de la población ocupada, lo que equivale a unos 257 mil trabajadores. Ese porcentaje es superior a la media nacional que es de 54.8%. En cuanto a empleos, el sector informal representa directamente al 27.1% de la fuerza laboral, (cerca de 116,000 personas).

De aprobarse entonces la ocurrencia de Jiménez Gutiérrez, se estaría asestando un terrible golpe a la economía campechana, porque, bien visto por algunos y repudiado por otros, la economía informal, los emprendedores, los ambulantes, las “nenis” y sus similares, proporcionan ingresos para el sustento de seis de cada 10 campechanos, que también son votantes y que están viendo que los de Morena también son sus enemigos.

Es fácil planear estrategias desde la comodidad de los privilegios que le está dando el sistema a Jiménez y a sus asociados. Lo difícil es constatar en la realdad que sus planteamientos son puñaladas traperas para ese pueblo, al que dicen defender.

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