LOS MIEDOS DEL CHILANGO
Todo apunta a que los miedos del chilango seguirán vigentes, porque no hay argumentos jurídicos suficientes para sostener una inhabilitación que fue fruto de la venganza y del análisis servil de los jueces estatales.
No le fue nada bien al chilango dirigente estatal de Morena, Erick Alejandro Reyes león, tras sus desafortunadas declaraciones en que sostuvo que Eliseo Fernández no será candidato a gobernador, porque se encuentra “incapacitado” –quiso decir seguramente que inhabilitado o impedido—por las autoridades judiciales.
La lectura unánime que los ciudadanos le dieron a tales dichos coincidió en el pánico que muestra no solo el declarante sino en general todo Morena, empezando por la gobernadora Layda Sansores. No quieren a Eliseo en las boletas y van a hacer hasta lo imposible por mantenerlo fuera.
Pero es un tema que resolverán los magistrados federales con base en el análisis escrupuloso de la ley y no para apaciguar los temores del chilango y de su jefa la gobernadora. Si algo se hizo mal, los juzgadores se encargarán de corregirlo, y si todo está en orden, ratificarán el resolutivo.
Pero todo apunta a que los miedos del chilango seguirán vigentes, porque no hay argumentos jurídicos suficientes para sostener una inhabilitación que fue fruto de la venganza y del análisis servil de los jueces estatales. Aquí no se dictamina algo que esté contra los intereses de la mandataria y se ha llegado hasta el ridículo –caso Abud por ejemplo—con tal de poner las leyes a su servicio.
Pero quizá sea momento de enmendar la plana. Layda Sansores ya está a un paso de concluir su mandato, ya no tiene la fuerza de hace tres años, ya no la respalda ni su dirigencia nacional, mucho menos la presidenta Sheinbaum o la Secretaría de Gobernación.
El expediente donde se analiza el caso Eliseo ya está bajo el escrutinio público, y va confirmar si realmente Morena se va colgar de cualquier pretexto para mantenerse en el poder, o empieza a corregir el rumbo y permite que el Estado de Derecho siga imperando.
Porque en realidad el miedo de Reyes león –y de Morena y de la gobernadora— no debería personalizarse en Eliseo, sino a sus propios errores. Han tenido un Gobierno tan desastroso, que la sociedad entera los repudia y amenaza con votar en contra de todo lo que ellos representan.
Y si no es Eliseo el que aparezca en la boleta por las argucias legaloides de Layda y los suyos, de todos modos habrá alguna figura de oposición que pueda estar en condiciones de competir y ganar la elección, tan solo porque el pueblo así lo desea. El hartazgo quiere un cambio y sea quien sea que represente esa alternativa, recibirá seguramente el respaldo ciudadano.
Si los jueces ceden ante los caprichos de la gobernadora, Eliseo se convertirá en el mártir de la democracia campechana, y por donde sea que vayan sus afectos y su respaldo en la campaña, de ese lado seguramente se irán quienes o apoyan y han estado con él desde hace varios años, junto con quienes se sumarán en solidaridad a su lucha y en repudio al abuso de poder en que incurriría gobernadora Sansores.
Y cada vez falta menos para conocer el desenlace de esta historia.

