INCOMPETENTES…
Si no pueden con el cargo, renuncien; si no saben planear el gasto público, renuncien; si no les alcanza para pagar la luz, renuncien; si no dan resultados, renuncien…
Recién pude escuchar con detenimiento el discurso de la Tía gobernanta donde habla de la falta de liquidez financiera, inició la charla el viejo Julián, donde insiste que no tienen ni para pagar la luz, y de que debemos acostumbrarnos a ser felices siendo pobres, y no me queda duda de que si ya de por sí estábamos jodidos, ahora estamos peor. Pero que esto no se puede quedar así, por eso vuelvo a emplazar a la señora del Cuarto Piso, si no puede, ¡que renuncie de una vez!” exclamó.
–“No se me sulfure tanto padrino, le dijo para moderarlo el bolero don Memín. No es algo tan sencillo como eso, ya que quienes rodean a la mandataria, y tienen la responsabilidad de elaborar los presupuestos, hacer la planeación, la programación y las proyecciones correspondientes, son los verdaderamente responsables de que nos hayamos quedado sin un solo peso, y son ellos los que deberían entregar sus renuncias, para poder designar a gente que esté realmente capacitada” sugirió.
–“Yo lo que considero es que se debe hablar con la verdad, apuntó el poeta Casimiro. Yo creo que la Tía una vez más está exagerando las cosas para hacerse la víctima, para dar lástima y para que los ciudadanos ya no le exijamos resultados. Porque ¿cómo va construir obra pública si no tiene dinero? Pero es solamente un recurso, una excusa, un engaño, porque ¡claro que hay presupuesto!, solo que se lo están guardando para los procesos electorales que se avecinan”.
–“Lo que no entiendo, intervino doña Chela, es el cinismo que tienen para decir por un lado que el Gobierno carece de liquidez, y que por otra parte estén los derroches a la orden del día. Vaya, son tan sinvergüenzas, que a pesar de que públicamente están confesando su incompetencia y su fracaso, luego nos salen a pedir que volvamos a votar por ellos, porque sui se preocupan por tu bienestar. ¡Payasos!” exclamó.
–“Yo voy a tener que repetir mi planeamiento, insistió don Julián: si no pueden con el cargo, renuncien; si no saben planear el gasto público, renuncien; si no les alcanza para pagar la luz, renuncien; si no dan resultados, renuncien. Desde la propia Tía gobernanta hasta sus secretarios de finanzas, de administración, de planeación, de economía, etcétera, que presenten sus renuncias. No hay otro camino, porque ex obvio que les quedó demasiado grande el cargo, y que ya no van a dar resultados. Ojalá que el pueblo salga a las calles otra vez para pedirles sus renuncias, antes de que el daño ya sea irreversible” subrayó.

