POBRES Y DERROCHADORES
Con ese monto se hubieran construido al menos diez viviendas de interés social, o se hubieran adquirido medicinas para abastecer a los centros de salud y hospitales…
Dijo hace poco la Tía que nunca en su vida había experimentado lo que es la pobreza, hasta que un día llegó su secretario de Finanzas y le dijo que no había dinero ni para pagar la luz y tuvieron que juntar sus cuxcabitos para poner reunir el monto que se requería. Exhortó también a los ciudadanos a que aprendan a vivir en la pobreza, lo que en lenguaje claro y llano significa que tenemos que acostumbrarnos a la escasez, rememoró el bolero don Memín.
–Si hay pobreza, contestó doña Chela, entonces no entiendo de dónde agarraron cinco millones de pesos –o 40 millones como todos aseguran—para adquirir los derechos de transmisión de 50 partidos del mundial de futbol, además de los gastos de logística para instalar una pantalla gigante y los implementos para que la gente se ponga cómoda” señaló.
–“Yo lo que vi, añadió el póeta Casimiro, es que a la primera trasmisión de los juegos, cuando nuestros ratones verdes ganaron dos goles a cero, fue a puro empleado de Gobierno y a los aplaudidores de la Tía; son los mismos de la porra oficial de los martes del jaguar, que desquitan su sueldo rindiéndole culto a la mandataria. El pueblo noble y sabio pero pobre, o vio el partido en sus casas o no klo vio porque tuvo que ir a trabajar para ganarse el sustento”.
–“Pues sean cinco millones o 40 millones los que está derrochando el Gobierno de la Tía, hay que decir que es un recurso mal empleado; con ese monto se hubieran construido al menos diez viviendas de interés social, o se hubieran adquirido medicinas para abastecer a los centros de salud y hospitales, pero no, una vez más, la Tía y sus achichincles prefirieron el derroche y la fiesta en lugar de hace algo por el bien de la gente” lamentó.
–“Los gobiernos de otras entidades en donde sí impera la razón y la prudencia ni siquiera intentaron contratar los derechos para transmitir esos juegos en las plazas públicas, observó el rechoncho aseador de calzados. Si no hay para los gastos elementales no hay razón suficiente para tirar el dinero de es amanera tan torpe” arremetió.
–“Allá estuvo en primera fila junto con sus incondicionales la Tía gobernanta, recordó enojada doña Chela. Solamente fueron a perder el tiempo en lugar de ponerse trabajar. si yo fuera la tesorera del Gobierno les descontaría el día y hasta los suspendería de sus funciones porque no estamos para dese tipo de acciones característicos de un Gobierno de flojos”.
–“No le pidan acciones inteligentes a un gobierno de burros, exhortó el poeta Casimiro y alégrense porque cada día que pasa es un menos para que este Gobierno se ineptos y flojos se regrese por donde vino. Ya falta menos, ya falta menos…” razonó.

