DEL AMOR AL ODIO…
Lo que doña Jaguara ha destilado es odio y en cantidades industriales, por eso es lo que está cosechando, por eso la gente no la quiere, por eso la repudian…
–“No deja de hacer ruido el más reciente escándalo de la Tía gobernanta ante estudiantes del Tecnológico. El video se viralizó en todo el país y es el momento en que no hallan la forma de parar todo ese caudal de respuestas ofensivas y abiertamente insultos que se siguen lanzando contra la mandataria” comentó a sus amigos de tertulia el bolero don Memín.
–“Bien merecido se lo tiene, respondió de botepronto doña Chela. Para qué incurre en esos desfiguros si sabe que en unos cuantos segundos se incendian las redes sociales. Si de por sí una inmensa mayoría del pueblo no la quiere, ¿por qué sigue dando elementos para que la odien más? Ella se lo ganó, y ahora que se aguante” puntualizó.
–“Me llama la atención la falta de autocrítica que tiene la señora, y la gente que la rodea. De éstos últimos lo entiendo, expresó don Julián, porque es parte de su trabajo, adular, halagar, justificar sus torpezas y defenderla a rajatabla, pero ¿será que ella no se da cuenta de las torpezas en que incurre? ¿Será que no tenga un momento de análisis para reflexionar sobre el tema y admitir que hizo mal? ¿Es tanta su soberbia y arrogancia?”.
–“Ya sabemos, respondió el poeta Casimiro, que el mal de muchos políticos es que lo acostumbran a vivir entre nubes, que le cultivan el ego en proporciones estratosféricas y que las lisonjas lo hacen vivir fuera de la realidad. Prueba de ello, es lo que le dijo el “diputado tómbolo”, ese chamaquito wishón que dejó un desastre el Cobach cuando fue su director general, le dijo nada más y nada menos que ella “está llena de amor y da todo por los ciudadanos”. ¡Cómete este pibinal mientras se sancocha el otro!”.
–“Claro que está llena de amor, contestó presuroso don Memín, arrebatándole la palabra a su comadre. Pero de amor a sí misma, y eso se llama egoísmo, egocentrismo. Está llena de amor a su soberbia, a su arrogancia, y a su prepotencia, y todo eso es lo que le da a los ciudadanos”.
–“Lo que le faltó decir al tómbolo demagoguito, añadió doña Chela, es que del amor al odio hay un solo paso, y que la doña ya dio muchos pasos odiando a todo mundo. Se peleó hasta con su sobrino, y eso ya es decir bastante. Porque, ¿cómo se entiende que una persona que está “llena de amor” se dedique a insultar y golpear mujeres? ¿A acosar periodistas críticos y a perseguir a los políticos de la oposición? Lo que doña Jaguara ha destilado es odio y en cantidades industriales, por eso es lo que está cosechando, por eso la gente no la quiere, por eso la repudian, porque ha tenido un Gobierno de rencores, resentimientos, traumas, complejos y frustraciones” remató.
–“¡No la quiera tanto comadrita!, le contestó don Memín. Lo que se ve no se juzga, y lo que la señora nos ha mostrado es que no desparrama amor sino rencores y odios. Podrán decirle mil cosas sus aduladores, pero lo que el pueblo piensa de ella se refleja en las encuestas, y éstas señalan que más del 80 por ciento la repudia. No le busquen más, y si quieren seguir con esa actitud de confrontación con la gente, los jóvenes, las mujeres, etcétera, que lo haga. Al fin y al cabo, ya mero se va”, concluyó.

