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EXPEDIENTE | CLAUDIA SHEINBAUM NO RESPONDE A LOS CAMPECHANOS

Le bastaron unas horas a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, durante su más reciente visita a Campeche para presentar los “resultados” de su segundo año de gestión, palpar de manera directa y sin intermediarios el descontrol político que se vive en el Estado, el creciente malestar ciudadano y la falta de atención de la arbitraria gobernadora Layda Sansores San Román a los reclamos de la ciudadanía.

Fueron los propios ciudadanos afectados, productores maiceros engañados con el seguro catastrófico, menonitas ninguneados por las autoridades estatales ante el litigio por tierras que enfrentan, sociedad organizada que exige suspender la construcción de un centro cultural innecesario en lo que ahora es el Foro Ah Kin Pech, pescadores desalojados de sus palapas en la zona del 7 de agosto, empresarios carmelitas engañados por Pemex, trabajadores jubilados de la paraestatal a quienes se niegan los servicios médicos, padres de familia con hijos que enfrentan cáncer y carecen de medicamentos e insumos básicos, etcétera.

No se había visto en años anteriores que una visita presidencial recibiera tantas demandas ciudadanas irresueltas, y que, ante la rabia de la prepotente gobernadora Sansores y sus achichincles, le plantearan de manera directa a la presidenta la indiferencia gubernamental para por lo menos escuchar a tantos y tantos ciudadanos afectados.

El rostro de coraje y rabia de Layda Sansores ante el alud de quejas ciudadanas fue inocultable. Fue exhibida de manera tajante y contundente, sin tener argumentos en su defensa ni excusas para acusar que todos los quejosos eran de la oposición, o que fueron enviados por Alito, o que eran inventos de su imaginación.

Y si bien es cierto que se debe elogiar la valentía de esos ciudadanos que dieron la cara para evidenciar la ineptitud e insensibilidad de la gobernadora Sansores, no podemos dejar de lamentar su alto grado de credulidad e ingenuidad, pues los campechanos siguen considerando a la figura presidencial como la omnipotente instancia desde donde se resuelven todos los problemas.

La realidad es que no es así.
El destino seguro de tantas carpetas que recibió la presidenta Sheinbaum, sea de manera directa por parte de los ciudadanos, o a través de su equipo de logística que intentó contener el alud de inconformidades, seguramente que será el archivo muerto.

Ese fue el destino que le dio a las carpetas, pruebas documentales, videos y testimonios que recibió la señora Sheinbaum cuando aún era candidata, de los policías que en ese entonces mantenían la protesta de más de 104 días contra la secretaria de Protección y Seguridad Ciudadana, Marcela Muñoz Martínez.

Prometió la entonces candidata que cuando llegara a la Presidencia atendería esos reclamos, pero nada sucedió, y nada sucederá, porque a la presidenta no le interesa la suerte de los cientos de elementos policiacos que fueron despedidos.

Tampoco le ha interesado el desastre financiero que se vive en Ciudad del Carmen por culpa de Petróleos Mexicanos, que se ha negado a pagar las facturas por los servicios prestados por las empresas isleñas.

Si se supone que los contratos que les fueron asignados surgieron de licitaciones que a su vez se sustentaron en partidas presupuestales para sufragar esos gastos ¿en dónde quedó ese dinero que no se erogó para lo que fue presupuestado? ¿A dónde fueron a parar más de 500 mil millones de pesos?

La presidenta Sheinbaum ha empeñado varias veces su palabra en que la deuda con los proveedores de Pemex se resolvería en unos cuantos meses, pero lleva dos años repitiendo lo mismo, y el adeudo se mantiene. ¿No tiene palabra o no tiene dinero? ¿O ambas cosas?

Venir a Campeche a presumir ante una bola de acarreados que se atienden las demandas ciudadanas es una burla de dimensiones humillantes. Si uno de sus máximos logros es la plantita pasteurizadora de leche, que nos diga entonces ¿cuántos litros ya se procesan en esa planta? ¿En dónde está esa leche que supuestamente abastece a una parte del país?

Porque la planta pasteurizadora de leche parece que produce la misma cantidad que la refinería Olmeca de Dos Bocas tabasco: nada. Pura demagogia. Mentira pura.

¿Cuántos litros de agua aportará a Xpujil el inoperante acueducto que viene de López Mateos y que costó más de mil 700 millones de pesos? ¿Cuándo entrará en funcionamiento el acuaférico que aumentará la dotación de agua potable a la capital? ¿A qué se debe que, a más de un año de su inicio, apenas tenga un avance del 42 por ciento?

Si se supone que para ese proyecto se destinó un presupuesto federal de mil 300 millones de pesos, y que deberá entrar en funcionamiento en abril del próximo año, ¿por qué los trabajos están suspendidos en varios tramos?

Aún más, ¿dónde están las mil 740 viviendas del bienestar que asegura que se están construyendo en el Estado? ¿No se ha dado cuenta acaso que la gobernadora Sansores la está engañando otra vez y que esta Administración estatal no ha sido capaz ni de cumplir con los permisos municipales para la edificación de esas casas porque todo lo politiza y todo lo complica?
No.

En realidad la presidenta Sheinbaum nada tiene que presumirle a los campechanos. La dispersión de 8 mil 478 millones de pesos para los 385 mil 811 beneficiarios de los programas sociales del bienestar, no se deben a ella, porque solo le ha dado continuidad a una política pública que se venía implementando en el país desde hace ya varios sexenios.

Así que, hablando con seriedad: ¿tiene algo en concreto qué presumir Claudia Sheinbaum que haya hecho por los campechanos?
Nosotros creemos que no, pero en gustos se rompen géneros.

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