PAN DEL MUERTO
Ante el rechazo de los vivos, que les han negado su apoyo y su voto, los brigadistas del candidato guinda y el propio exedil carmelo, acuden a los panteones a buscar el respaldo de los muertos…
–“¡Vaya sorpresa que se llevaron los difuntos en estos días en que se celebra su retorno para comer pibipollos, al encontrarse con que los panteones fueron literalmente tomados por brigadistas de Pablito que se dedicaron a repartir camisas, panecillos envueltos en bolsas con propaganda del Carmelo-chilango, y otros detalles que llevaron como ofrendas al panteón!” exclamó el bolero don Memín al iniciar la charla con sus amigos de tertulia.
–“Ya había escuchado antes que muchos muertos salen de sus tumbas el día de la elección para ir a votar, pero nunca había visto que un candidato acudiera a los cementerios a hacer proselitismo. No sé si lo que quiere es asegurarse que los difuntos voten por él, en compensación porque los vivos no lo van a hacer, ya que lo conocen muy bien y saben de sus defectitos y sus corruptelas” respondió doña Chela.
–“No duden en absoluto, intervino don Julián que el mensaje que dieron los brigadistas del “coordinador guinda” es que van a hacer que voten hasta los muertos, pues solamente así, con descarado fraude podrían ganar las elecciones. Como ven que la campaña no levanta, tienen que ir a los cementerios a ver si logran convencer a los difuntitos, ¡qué descaro!” aseveró.
–“Parece chiste pero en efecto, ese es el mensaje claro que nos enviaron los brigadistas y el propio candidato. Van a hacer hasta lo imposible por acumular votos, y no se van a tentar el corazón en recurrir a los que ya están en la otra vida para que voten por ellos. Lo vuelvo a repetir, dijo el poeta Casimiro: están moralmente derrotados”.
–“Yo no sé si estuvieron repartiendo el tradicional pan de muerto, o fue el pan del muerto lo que le dieron a la gente, envuelto en una bolsita con los colores sicodélicos que le gustan al candidato. Y es que dicen que el Carmelo-chilango ya está muerto antes de iniciar la campaña, porque la gente simple y sencillamente no lo acepta, no lo respalda ni le promete el voto” señaló don Memín.
–“Lo que no debemos pasar por alto es que tanto Pablo como sus brigadistas, que hicieron proselitismo en numerosos cementerios de la entidad, están cometiendo de manera flagrante varios delitos electorales, están derrochando recursos públicos o de origen dudoso, y con ello se están ganando no una simple amonestación pública, sino, como marca la ley, que se no se les conceda el registro a su candidatura por incurrir de manera recurrente en violaciones a las leyes electorales. Pero ¿tendrán el valor los consejeros electorales en aplicar esa sanción?” cuestionó doña Chela.
–“En absoluto, le contestó don Julián. Tanto los consejeros electorales como los magistrados, están bien muertos, estiraron la pata (o la mano para recibir billetes) desde hace tiempo, y son cómplices de la violación al Estado de Derecho que se registra en la entidad. Pero ni la corrupción ni la impunidad los hace invencibles, y será el voto ciudadano libre y consciente el que los volverá a su realidad y los sacará del poder. De eso no quedas la menor duda” vaticinó.

