EXPEDIENTE | PABLO GUTIÉRREZ NO SUMA, ALEJA VOTOS
Otro factor que seguramente provocará la debacle de Morena en Campeche es el pésimo candidato que les impuso la gobernadora Layda Sansores, en la persona del chilango Pablo Gutiérrez Lazarus, quien tan solo dos meses después de su postulación ya provocó un desplome de su partido en las encuestas.
Hay que precisar que los datos a que nos vamos a referir, los tomamos de los sondeos mensuales que realiza la encuestadora Demoscopia y que publica el periódico capitalino La Jornada, que, como todos sabemos, es de los consentidos de la presidenta Sheinbaum y de lectura obligada para los simpatizantes de la 4T.
Debemos recordar que el 22 de abril pasado, la gobernadora Layda Sansores y su gabinete presentaron a Pablo Gutiérrez Lazarus como el “coordinador estatal para la defensa de la cuarta transformación en Campeche”, lo que equivale a decir que es su virtual candidato a la gubernatura, le guste o no a los morenistas.
Hay que observar que para ese mes (abril), y de acuerdo con la encuesta de Demoscopia/La Jornada, Morena tenía en Campeche una preferencia electoral de 37.9 por ciento, mientras que Movimiento Ciudadano sumaba 29.5. La diferencia entre un partido y otro era de 8.4 puntos.
Pues bien, para mayo, ya con candidato o “coordinador para la defensa de la 4T en Campeche”, Morena presentó 35.2 por ciento de las preferencias ciudadanas y Moci 27.5. Por simple aritmética puede constatarse que los morenistas perdieron 2.7 puntos porcentuales, mientras que Movimiento Ciudadano, que aún no tiene candidato, bajó dos puntos.
Para junio sin embargo, dos meses después de que Pablo ya figuraba como el virtual candidato de Morena y recorría los municipios regalando despensas, balones y dinero en efectivo, la preferencia por su partido bajó a 34.2 por ciento, o sea otro punto porcentual menos, mientras que el partido naranja creció un punto y subió a 28. 6 por ciento, marcando una diferencia entre uno y otro de solamente 5.6 por ciento, la más baja desde enero, cuando Morena acumulaba el 38.5 por ciento y Moci 28.9 por ciento.
En seis meses entonces, el partido gobernante se desplomó cinco puntos y la mayor caída se observa desde que se presentó en abril a Pablo Gutiérrez como candidato al pasar de 37.9 al 34.2 por ciento de las intenciones del voto.
Eso significa que la candidatura de Gutiérrez Lazarus no fue bien recibida por los que simpatizan con Morena, que no es un candidato fuerte sino que cada día se debilita más, y que tampoco ejerce un liderazgo capaz de atraer simpatías y más votos.
Esta sería una de las razones entonces, para que la señora Sansores decidiera resucitar a su sobrino Gerardo Sánchez Sansores, alias “Seso Loco”, quien fue presentado como “coordinador estatal de afiliaciones” del Partido del Trabajo, mismo cargo que le dieron a Renato Sales Heredia hace seis años, cuando el PT lo utilizó para negociar posiciones con Morena a cambio de su coalición.
Y a pesar de que sus porristas oficiales pregonaron que la llegada del “Seso Loco” al PT fue una de las inclusiones más importantes de ese partido, habrá que recordarles que en su momento, cuando el entonces senador Guillermo del Río decidió salirse del PRD y abanderar las causas de los petistas, sí hubo una euforia masiva y se convirtió en un fenómeno político que llevó a ese partido a convertirse en la tercera fuerza electoral.
Lo del Seso Loco no deja de ser en cambio, una vacilada. Una cuña que se le quiere imponer a Gutiérrez Lazarus ante su pésimo desempeño como precandidato, que ha ocasionado como ya vimos párrafos arriba, que las intenciones del voto a favor del partido guinda estén en plena caída libre.
Otro fenómeno interesante es que a pesar de las campañas en su contra, de los ataques cotidianos, de los recortes presupuestales a sus alcaldes, de las carpetas de investigación que hay contra algunos de sus legisladores locales y federales, y pese a que se han empecinado en mantener inhabilitado políticamente a Eliseo Fernández, quien es su principal figura, Movimiento Ciudadano sigue creciendo en las preferencias ciudadanas.
Una encuesta de Insight.Mx, que ha manejado resultados cómodos para el Gobierno de Campeche y para Morena, difundió esta semana que “si hoy fueran las elecciones”, la coalición Morena-PT-PVEM obtendría el 38 por ciento de los votos mientras que Movimiento Ciudadano tendría 28 por ciento, y el PRI-PAN acumularían 20 por ciento.
Si piensan que con esos números se ayuda al régimen morenista, habría que observar que la alianza oficial ya tiene candidato y que el partido verde no formará parte, mientras que ni Moci, ni el PRI y mucho menos el PAN han empezado el proceso para designar quien será su abanderado. Y si a pesar de eso ya acumulan ese porcentaje de preferencias ciudadanas, entonces la consecuencia lógica es que una alianza entre estos tres partidos mandaría a Morena y su aliado restante a la banca.
Especulaciones o no, hay que subrayar el hecho de que los análisis serios advierten que el caso Campeche no será sencillo y que no hay ninguna fuerza con una clara ventaja, a pesar de que los apologistas del sistema insistan en lo contrario. Lo que sí es perceptible es que el hasta ahora candidato de Morena —Pablito— no cumplió con las expectativas y no fue aprobado ni por su propia militancia.

