Expediente

EXPEDIENTE | MÁS AVISOS DE DERROTA PARA LOS MORENISTAS

Esta semana, el destacado columnista Raymundo Riva Palacio, quien se precia, (y así lo ha demostrado a lo largo de sus años como periodista), de contar con información de primera mano, reveló que un diagnóstico político-electoral entregado a la presidenta Claudia Sheinbaum, anticipa que Morena perdería 5 gubernaturas en 2027, incluyendo Campeche, Michoacán y San Luis Potosí.

Si hoy fueran las elecciones, escribió el columnista, Morena perdería Campeche. “La gestión de Layda Sansores habría abierto la puerta a una eventual victoria opositora, especialmente si se concreta una alianza entre Movimiento Ciudadano y el PAN”.

Otro sondeo, publicado el pasado 13 de abril por La Encuesta Mx, coincide con los planteamientos de Riva Palacio y señala que “si hoy fueran las lecciones para elegir gobernador o gobernadora de Campeche, ganaría Movimiento Ciudadano con el 39.4 por ciento, seguido de Morena con el 35.9 porcentual. Quedan atrás el PRI con 9.5% y el PAN con 4.2”.

“Este escenario —añade la página en cuestión— refleja el hartazgo ciudadano hacia el Gobierno de Layda Sansores, pues no hay hasta el momento en su sexenio una obra estatal de gran envergadura, tampoco acciones que reviertan la crisis económica, principalmente en Ciudad del Carmen ante el impago de Pemex; mientras la inseguridad persiste y se refleja en asaltos a mano armada y ejecuc¡ones y se empecina en negarlo y hasta culpar a ‘algunos medios’, y tampoco hay apoyos a empresarios”.

Llama la atención las coincidencias, pero también las diferencias que hay entre el diagnóstico al que hace referencia Rival Palacio y los datos que presenta la Encuesta.Mx. Por un lado, coinciden en que si hoy fueran las elecciones, perdería Morena. Se diferencian en que mientras el columnista de El Financiero habla de una alianza MOCI-PAN, la encuestadora en cita señala que los comicios los ganaría el partido naranja en solitario.

Habrá que observar que está lejana la posibilidad de una alianza entre Moci y el PAN, pues la dirigencia estatal y la bancada legislativa del otrora partido combativo azul, están completamente al servicio de los intereses del Gobierno del Estado, y la razón principal de haber apoyado con recursos públicos la elección de Wendy Casanova como lideresa panista, fue la prohibición de coaligarse con Moci.

Tampoco se ve cerca la alianza con el PRI. Tendría que haber un inusual acto de madurez del líder nacional de ese partido, Alejandro Moreno, para hacer a un lado sus intereses personales y concretar una coalición que fortalezca la posibilidad de la derrota de Morena. Pero nada se puede descartar aún.

Tampoco se descarta que la respuesta del Gobierno de Sansores ante estos estudios sea la desacreditación, el insulto y la calumnia. Incluso pueden recurrir a su villano favorito, y culpar a Alejandro Moreno de estar detrás de estos diagnósticos y encuestas. Cualquier cosa, menos aceptar la realidad.

Y si bien es cierto que las encuestas, sondeos y demás, solo retratan un momento determinado y en una región específica, lo que hay que tomar en cuenta es que estas coincidencias se repiten, y que incluso las encuestas que paga Morena o las del Gobierno de la República, hablan de una alarmante caída en las preferencias electorales para Morena.

En todos los casos es la misma coincidencia: el pésimo trabajo de la gobernadora Sansores, sus nulos resultados, la polarización que ha provocado en la sociedad campechana —en donde al menos el 80 por ciento está en su contra—, su terquedad para corregir los errores y la corrupción que ha solapado en varios de sus colaboradores, son los factores principales que han causado el hartazgo ciudadano.
Eso lo saben en la ciudad de México, y es lo que las encuestadoras y los analistas enviados por la Presidencia de la República han detectado en la entidad. No es invento de uno o dos medios, no es TRIBUNA ni es Telemar los que han afectado su imagen. Es ella misma, y son sus asesores de cabecera los que la han conducido hasta el despeñadero.

Por eso es que le urge “cambiar de narrativa” y magnificar las dos o tres obras que construyen los alcaldes para ir en caravana a inaugurarlas y a volver a saludar con sombrero ajeno; por eso presume la llegada de la cementera Cruz Azul, o la construcción del gasoducto, proyectos que se amarraron cuando ella se encontraba fuera del Estado, pero que ahora presenta como propias.

En su programa del pasado martes, la gobernadora retó a sus críticos para presentarles la “cantidad” que ha hecho y que hace su Gobierno, pero olvida la mandataria, lo mismo que su asesor el pelón Walther Patrón, que la realidad no es la que le fabrican en videítos manipulados sino la que vemos todos los días, y lo que se observa es que su Gobierno dejó a un lado la obra pública. Estudios del INEGI lo confirman y en las encuestas de las diversas consultoras, los ciudadanos se lo echan en cara.

Son factores, insistimos, que van a pesar el día de la elección, y por eso es que vale la pena repetirle que podrá imponer a cualquiera de sus dos alfiles, pero es muy difícil que los campechanos la respalden. Lo que la mayoría quiere es que ya se vaya con todos sus foráneos, y esa opinión sin duda alguna que la van a hacer valer en las urnas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *