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OPINIÓN: SOMOS LA RESISTENCIA. CUANDO LA POLARIZACIÓN SE TRANSFORMA EN VILEZA. | Por: Víctor Alberto Améndola Avilés

#49

27/Mayo/2026

Caso Campeche y sus “múltiples” peritos en accidentes viales.

Hace unos días las redes sociales de Campeche se llenaron de un debate por demás lamentable.

La tragedia de dos personas fue motivo de insultos, agresiones, descalificaciones y demás.

Y sí, no es solo la tragedia, grave por demás del joven accidentado.

También lo es el de la conductora, que si bien no hay una afectación física tan evidente, sí hay secuelas sicológicas.

Los videos que ahora circulan, al parecer dejan en claro que ella no tuvo responsabilidad plena. Corresponderá a la autoridad emitir lo que corresponda.

Un conductor también sufre daños… sicológicos. No lo digo yo, lo señalan estudios sobre personas que provocan de forma accidental, situaciones de tal naturaleza.

Señalo una rápida búsqueda en Google:

👇🏻👇🏻👇🏻

<Sí. Arrollar o causar la muerte de una persona, sin importar su identidad de género, es un evento altamente traumático que con frecuencia detona daños psicológicos severos en el conductor.

Estos son los impactos mentales más comunes documentados en la psicología clínica:

Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT).-

Es la consecuencia más habitual tras un accidente fatal. Provoca recuerdos involuntarios, pensamientos intrusivos, flashbacks y pesadillas recurrentes donde la persona revive el impacto una y otra vez.

Depresión y ansiedad.- La culpa, la impotencia y la alteración drástica de la rutina diaria suelen derivar en depresión profunda, fobia a volver a conducir (aporofobia o amaxofobia) y ataques de pánico.

Aislamiento social y despersonalización.- El conductor puede experimentar una desconexión emocional con su entorno, irritabilidad y pérdida de interés en actividades cotidianas>.

No por algo se llaman “accidentes”.

Nadie en su sano juicio desea provocar un daño a una tercera persona; nadie que maneja desea chocar otro vehículo y menos generar daño a los transeúntes.

Por eso las leyes tienen diferencias sustanciales.

Y me voy a una de las definiciones en este tipo de accidentes en el concepto más drástico que espero de verdad que NO ocurra.

Cito.

<Un accidente culposo es aquel que ocurre sin intención directa de causar daño, pero que se origina por negligencia, imprudencia, impericia o falta de cuidado. El conductor o responsable no planeó el incidente, pero lo provocó por omitir una precaución básica o infringir normas.>.

Y las leyes viales señalan las responsabilidades de conductores de vehículos, de motocicletas, de bicicletas y de transeúntes.

¿Qué fue lo que sucedió en nuestro Campechito retrechero?

Que salieron las hordas con sus criterios fulminantes.

En medio de nuestra ya cotidiana polarización, salimos con la guadaña a cortar cabezas. A descalificar. A insultar. A enjuiciar.

La polarización obnubila, genera odio y fomenta el resentimiento.

Que si era rica, que lo que costaba esa camioneta, que si era pariente de fulanito, que seguramente pagaron para encubrir… etc.

Esa es la sociedad que nos ha quedado tras 7 años de polarización.

Sin más elementos que prejuicios de todo tipo, salimos a declarar la primera pendejada que dios nos da a entender. Y en el camino, vamos llenando de vileza nuestra vida diaria.

Ahí lo dejo para la reflexión.

V. Améndola

Rōnin 🥷🏼

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