NARANJA POLÍTICA
Estamos viendo todos los días encuestas en donde la naranja de aquí está creciendo cada vez más, ante el enojo y pánico de la Tía, de sus asesores, y de los dirigentes del partido guinda…
“¡Qué partidazo dieron los paraguayos el martes pasado para eliminar a Holanda, una de las selecciones más sólidas y de las que eran consideradas como favoritas para ganar la copa del mundo!” se lamentó emocionado el bolero don Memín, en la charla vespertina con sus amigos de tertulia.
–“Oye compadre en lugar de estar hablando de un equipo extranjero, deberías festejar como millones de nuestros compatriotas, el paso perfecto que está dando la selección nacional que avanzó a octavos de final luego de la mejor actuación de toda su historia” protestó doña Chela.
–“Bueno, comadrita, respondió el rechoncho aseador de calzados, mañana hablaremos de nuestra selección, solo quiero referirme a lo que ocurrió con la llamada Naranja Mecánica, pues lo que verdaderamente generó escándalo fue que en ese partido, en que miles y miles de neerlandeses pintaron de naranja las gradas del Estadio Monterrey, no solamente los futbolistas europeos salieron malparados, sino también los políticos que usan ese mismo color para promocionarse en todos lados”, recordó con sorna.
–“Ciertamente que el partido naranja se quiso aprovechar políticamente de la euforia futbolera, y celebraron en el estadio regio una especie de convención de sus principales figuras públicas. Hasta la alcaldesa, la bella Bibiana estuvo presente en el cónclave, lo que habla de sus excelentes relaciones con la dirigencia nacional de ese instituto político” festejó contento don Julián.
–“Yo lo que vi es que todas las páginas chayoteras al servicio del régimen guinda estatal se dieron a la tarea de pegarle a la bella Bibiana como si fuera un delito o un pecado mortal ir a un partido de fútbol atendiendo a la invitación de tu propio partido. ¿Por qué no dijeron nada del derroche que hizo la Tía al regalar dos boletos con todos los gastos pagados para ir a ver el partido de la selección nacional?” cuestionó el poeta Casimiro.
–“Yo lo que quería decir, complementó el bolero don Memín, es que solamente espero que la “naranja política” no tenga el mismo destino que la “naranja mecánica”, que fue eliminada de la competencia, pues al igual que aquella selección europea, en la otra naranja también hay miles de personas que han depositado su confianza”.
–“No confundas la gimnasia con la magnesia ni el fútbol con la política, reclamó airada doña Chela. Una cosa es una cosa, como dicen los champotoneros, y otra cosa, es otra cosa. Y en el caso que nos ocupa estoy viendo todos los días encuestas en donde esta naranja de aquí está creciendo cada vez más, ante el enojo y pánico de la Tía, de sus asesores, y de los dirigentes del partido guinda” puntualizó.
–“En eso tiene toda la razón, concedió el viejo Julián. Ojalá que este ánimo por el cambio siga en aumento por el bien de todos” aconsejó.

