EXPEDIENTE | QUE LOS SANSORES TAMBIÉN DEVUELVAN LO ROBADO
La presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo dio un nuevo giro a la política de combate a la corrupción en el “segundo piso de la Cuarta Transformación”. Pidió que en lugar de desaforar y llevar a juicio a los gobernadores y/o servidores públicos corruptos, que mejor devuelvan lo que se robaron para ponerlo al servicio del pueblo.
Con evidentes carencias de originalidad y su proclividad a copiar lo que otros hacen, la gobernadora de Campeche, Layda Sansores respaldó de inmediato el pronunciamiento de la presidenta Sheinbaum sobre el caso particular de Alito Moreno, exgobernador de Campeche, y hasta le cantó un rap en su programa del martes, para pedirle que devuelva el dinero que se llevó.
“Oye Alito lo que haces es delito
y lo debes de enmendar.
Es probable que te vayas al infierno
pero antes que te vayas
yo te voy a prometer
que a Campeche lo robado
tú lo vas a devolver
Rap rapero, Rap ratero…”
Sin duda alguna que es más fácil redactar dos o tres estrofas de una canción chafa, que demostrar ante los juzgados federales que el aludido exgobernador de Campeche verdaderamente incurrió en actos de corrupción. Y esto último no lo han podido hacer todos los fiscales al servicio de la señora Sansores.
En el Senado le siguen atribuyendo a Alito desvíos por más de 3 mil 300 millones de pesos de sus cuentas públicas, pero hay versiones que aseguran que ese monto ya fue solventado y que el también dirigente nacional del PRI ya libró esa acusación.
Pero debido a la postura radical que ha asumido ante la presidenta Sheinbaum, al acusarla de tener vínculos con la delincuencia organizada, y a Morena de ser un narcopartido, el campechano se ha convertido una vez más en el objetivo judicial del Gobierno de la República.
Obsesionada con meterlo a la cárcel, la señora Sansores dijo el pasado martes en su programa que “nunca, como en el gobierno de Alito había sido tan descarado el saqueo que se hizo al Estado. Es de vergüenza, en momentos que ya venían siendo difíciles…”
Puede ser que sea cierto lo dicho por la gobernadora, pero habría que preguntarle si en su análisis de quiénes fueron los gobernadores que más han saqueado las finanzas campechanas, incluyó a su papá, don Carlos Sansores Pérez, y a su nefasta y rapaz Administración.
En el caso del “Negro” hay sobrada evidencia del brutal saqueo que se cometió al presupuesto estatal. Y aún más, don Carlos no se conformó con llevarse el recurso de la hacienda pública, sino que se enfocó a despojar de sus bienes privados y particulares a numerosos ciudadanos.
Así se apropió de las playas de San Lorenzo, de vastas extensiones forestales en el Sur del Estado, principalmente en Champotón y Escárcega, de terrenos en toda la ciudad capital, principalmente en los cerros, y de la misma forma se apoderó de negocios como gasolinerías, para incrementar su fortuna personal.
Es esa misma fortuna labrada a base de corrupción, saqueo y abusos del poder, la que le permitió a Layda Elena disfrutar de una vida repleta de lujos y comodidades. ¿Qué habría sido de la familia Sansores si don Carlos no se hubiese apoderado a la mala de las finanzas públicas y de muchos, pero muchos bienes privados?
Por eso es bueno leer que la nueva perspectiva de los gobiernos de la 4T para combatir a la corrupción no considera prioritario encarcelar a los funcionarios pillos y saqueadores, sino despojarlos de aquello de que se apropiaron ilegalmente.
Así lo dijo la presidenta:
“Les puedo decir mi posición en estos casos, mejor que regrese lo robado, no es tanto de si se detiene a una persona, cuando se demuestra, tiene que demostrarse, evidentemente, un acto de corrupción, pues es mejor que se regrese lo que se robaron, desde mi punto de vista… Ya depende de la fiscalía ¿no? Se puede hacer extinción de dominio, muchas cosas, si no lo quiere regresar la persona, no necesariamente tiene que ser desaforado y llevado a juicio”.
La señora Sansores dijo que en países de Europa, como Holanda, (donde sus hijas disfrutan de una vida cómoda y lujosa, construida también con la fortuna que hizo don Carlos Sansores a base de corrupción) las cárceles están cerrando y que en lugar de prisión se ha optado por la restauración o reparación del daño.
Eso es bueno, decíamos párrafos arriba porque tal opción superaría el ámbito de la temporalidad y se podría demostrar que toda la fortuna de los Sansores provino de la corrupción de su papá, para que el Gobierno de la República les promueve juicios en que se les exija resarcir todo lo que saquearon.
Y si tanto la presidenta Sheunbaum como la gobernadora campechana respaldan la nueva tesis de reparar el daño antes que enviar a la cárcel al infractor, entonces que también apoyen la propuesta de que los Sansores le devuelvan a Campeche lo que se llevaron. Empezando por San Lorenzo, para que el pueblo recupere algo que ya le pertenecía, pero que ahora es propiedad de la familia Sansores y su séquito de aplaudidores. Eso sería lo justo ¿no?

