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EXPEDIENTE | LAYDA SE VA DE VACACIONES

No. La gobernadora Layda Sansores San Román no está preparando su quinto y penúltimo informe de Gobierno. Ya dijo que entre los partidos de fútbol y las obras de teatro a las que acude, no ha tenido tiempo para preparar el documento.
Pero no lo está haciendo también porque en realidad no tiene nada qué informar. Lo que sí hace es preparar su viaje al extranjero, pues el pasado martes, durante su bodrio de programa, dijo que regresará hasta el 18 de agosto. Un lujo que hoy sólo se dan los millonarios gobernantes de la cuarta transformación.

¿Qué hará en este lapso?
Lo mismo que ha estado haciendo durante los últimos cinco años: nada. Pelearse con todo el mundo, insultar, ofender y calumniar a sus adversarios, culpar al pasado de todos los males del presente, aplaudir a rabiar a la presidenta Sheinbaum —a pesar de que es la Administración federal que más recortes le ha aplicado a Campeche— y alistar sus maletas para irse a pasear a Europa con la excusa de ver a sus nietas.

En el intermedio, la señora Sansores presidirá el próximo sábado 1 de agosto algún show distractor para evadir su obligación constitucional de rendir cuentas. Quizá ponga a bailar otra vez a todo su gabinete, a lo mejor le pida a su hermanita Laura que interprete canciones sobre los logros de su Gobierno, o tal vez le pida a su sobrino Rodolfo que adapte algunas parodias musicales para ensalzar estos cinco años de desgracia que hemos estado viviendo los campechanos.

Porque en realidad han sido cinco años de tragedia, de represión política y jurídica, de abusos y arbitrariedades, de crecimiento alarmante de la inseguridad, de retroceso total en la economía, de aumento en las necesidades para el sector social, por ejemplo, ya no hay medicinas en el Hospital Oncológico y los niños mueren de cáncer, etcétera.

Ha repetido la gobernadora hasta el cansancio que los medios de información magnifican las noticias negativas, que “no investigan”, y que solo se dedican a atacar a su Gobierno porque dejaron de recibir chayotes. Y esa misma cantaleta estúpida la repiten hasta el cansancio su horda de bots y sus aduladores a sueldo.

Pero la realidad no se puede ocultar. Esta semana, el presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en Campeche, Alejandro Risueño Rivas, enumeró el desastre económico que nos ha dejado la Administración de la señora Sansores.

Mencionó que la economía estatal retrocedió 7% en 2024, 13.6 % en 2025, y durante el cuarto trimestre del año pasado, Campeche registró la mayor caída del país, con una disminución del 10.6 por ciento. En resumen, señaló, entre 2021 y 2025, la economía campechana se encogió aproximadamente 19 por ciento de su tamaño.

En materia laboral, entre diciembre y junio de 2026 se inscribieron 4 mil 849 empleos formales ante el IMSS, no obstante, la entidad aún registra 2.5% menos empleos formales, lo que significa que el déficit por remontar es de 3 mil 300 plazas. ¿Los logrará esta Administración con las cada vez más ridículas ocurrencias de su secretario de Economía, Jorge Luis Lavalle Maury? Lo dudamos.

Por otro lado, indicadores de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Inegi, y del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) reflejan una disminución del ingreso laboral y un aumento de la pobreza laboral, lo que ha redundado en que seis de cada 10 trabajadores campechanos trabajen en la informalidad, es decir, carecen de seguridad social y prestaciones.

Por si fuera poco, y de acuerdo con un estudio realizado por el economista Alejandro Gómez basado en datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y el Banco de México (Banxico), Campeche es el Estado con mayor riesgo a quedarse sin empleos al combinarse la destrucción de empleos formales, la alta informalidad y la inflación superior al promedio nacional.

Explicó que para tal fin se elaboró el Índice de Riesgo Laboral Economex (IRLE), que evalúa qué tan complicado sería perder el empleo y reincorporarse al mercado laboral en cada entidad, donde la entidad campechana registró 72.2 de una escala de 1 a 100. Atrás de Campeche están Tamaulipas, Guerrero, Coahuila, Veracruz, Tlaxcala, Guanajuato, Sinaloa, San Luis Potosí y Michoacán.

La coincidencia entonces de los expertos en el tema, es que el Gobierno de la señora Sansores resultó un rotundo fracaso en el tema de economía. Y ya escribió Marx que la economía es el motor de la historia, por eso es que Campeche retrocedió varias décadas por culpa de esta nefasta y corrupta Administración estatal. Su cuarta transformación ha sido de severa regresión.

No asombra el cinismo y desvergüenza con que la gobernadora admite el problema. Con desfachatez presume que de entre las 32 entidades federativas, nosotros ocupamos el lugar 38 en desarrollo. Lo que no dice es que su Gobierno ha sido el principal causante de este retroceso y que ella no hizo absolutamente nada para mejorar la situación.

¿Aceptará su culpa en esta trágica situación en que ha dejado al Estado? ¿O seguirá recurriendo a los pretextos de siempre? Se aceptan apuestas.

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