EN LAS TRIPAS DEL JAGUAR: 08 DE SEPTIEMBRE 2026
CAMPAÑA DE DESPRESTIGIO VIENE DE PALACIO.
La campaña de desprestigio anunciada desde el Martes del Jaguar por Layda Sansores, en contra del diputado local Pedro Armentia López, se produce en las oficinas del servil prestanombre del Seso Loco y obediente vocero oficial, Walther Patrón Bacab, se difunde a través de su granja de bots instalada en el mismo Palacio de Gobierno y se patrocina con dinero del erario que el Gobierno de Todos los Corruptos Sansores desvía para satisfacer sus obsesivas persecuciones.
No es casualidad que esa campaña de desprestigio sea replicada por chayoteros con chaleco guinda, que por una dieta semanal de tres mil pesos y un par de porros como los que se fuma el Seso Loco, sirven de comparsa para secundar las mentiras, resentimientos y complejos de una enferma gobernanta que acostumbra abusar del poder sin responder cuestionamientos de opositores y críticos.
Lo curioso del caso es que cuando le contestan, Layda Sansores denuncia delitos de odio, daños a su inexistente moral y delitos de misoginia porque le violentan el género, ya bastante degenerado. ¿Así quiere que la respeten? Porque a sus 81 años debería saber la mentirosa y represora mandataria que está cosechando lo que ha sembrado: odio, polarización, repudio y desprecio. Los campechanos cuentan los días que faltan para que se largue… ¡372!
QUE SANSORES NO HACE CASO A SHEINBAUM.
En su columna Retaguardia, Adriana Moreno Cordero comenta del segundo Informe de Gobierno, pues mientras “Sheinbaum habla de honestidad, su gabinete y correligionarios su burlan”. Y cita textual lo dicho por la presidenta: “Tenemos la responsabilidad histórica de garantizar el camino de la honradez y de un gobierno que esté al servicio del pueblo”.
Suena muy bien, pero Adriana Moreno ironiza “cómo olvidar las vacaciones de la flamante gobernadora de Campeche Layda Sansores y sus suntuosas compras… ¿Dónde está la honestidad con que Sheinbaum dice que se sirve mejor al pueblo? Más le hubiera valido no decir eso, sus correligionarios de Morena, especialmente la cúpula, ni caso le hacen y casi, casi en su cara, se burlan de ella”.
Tan solo en joyas, Layda Sansores porta en cuello y brazos cerca de dos millones de pesos en anillos, pulseras, relojes y collares, se transporta en camionetotas de lujo rodeadas de guaruras armados, mientras viste bolsas y zapatos de exclusivos diseñadores europeos y viaja en primera clase. Disfruta a plenitud los “privilegios del poder” que prometió erradicar, y le vale madre si rompe con el llamado a la austeridad y honradez de Sheinbaum. ¿O ha cambiado algo estos dos años?

