DENUNCIAN POSIBLE VENTA DE MASA MAÍZ TRANSGÉNICO Y PÉRDIDAS POR 15 MIL PESOS EN PIBIPOLLOS
La cocinera tradicional certificada María Petrona Alvarado Castañeda denunció la posible comercialización de masa elaborada con maíz transgénico en Campeche, luego de que varios pibipollos que preparó para el Día de los Fieles Difuntos no lograron cocerse pese a permanecer varias horas en el horno, ante lo cual tuvo que devolver dinero y le ocasionó pérdidas estimadas en 15 mil pesos.
Con más de 30 años de experiencia en la elaboración de este platillo y autora de un libro sobre el pibipollo, explicó que adquirió 40 kilos de masa a una proveedora de Tenabo, quien le aseguró que el producto provenía de la cosecha de su esposo.
Sin embargo, al utilizarlo detectó que el col quedó demasiado líquido y que la masa no alcanzó la cocción adecuada, aunque exteriormente los alimentos presentaban una apariencia dorada.
Tras recibir las primeras quejas de sus clientes, su hijo comparó la masa adquirida con otra de un proveedor habitual y encontró diferencias en el olor y la textura.
A partir de estas observaciones, la familia sospechó que podría tratarse de maíz transgénico o de un grano de características distintas al utilizado tradicionalmente. No obstante, reconoció que todavía no cuentan con pruebas de laboratorio que confirmen esta posibilidad.
La preocupación aumentó cuando otras personas le reportaron problemas similares con sus pibipollos e incluso con masa adquirida a otros vendedores, ante lo cual anunció que conservarán muestras del producto para solicitar análisis ante la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) y la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, a fin de conocer su composición y determinar las causas de las fallas.
Petrona Alvarado señaló que tuvo que devolver el dinero a los clientes afectados y comprar nuevamente los ingredientes para reponer los pedidos, lo que representó un fuerte golpe a su economía, y consideró que el caso debe investigarse, pues la posible comercialización de maíz de baja calidad o de origen desconocido podría perjudicar a otros productores, cocineras tradicionales y consumidores campechanos.

