TÓMELO CON CALMA: ARMADORAS TEMEROSAS DE LA REVISIÓN DEL T-MEC | Por Fernando A. Mora Guillén
* Degradación aérea golpearía industria aérea y turismo.
* Armadoras temerosas de la revisión del T-MEC.
* La lucha por el Congreso en EU.
Volver a Categoría 2 en materia aeroportuaria, sería un golpe de proporciones históricas. Si la FAA nos degrada otra vez, el daño es doble para las líneas aéreas, y para el turismo.
Para el pasajero, boletos 10% más caros, como ya ocurrió la última vez. Para las aerolíneas mexicanas, un congelamiento total: no pueden abrir una sola ruta o frecuencia nueva a EU, mientras las estadounidenses sí. En un mercado que representa el 70% del tráfico internacional de México, con 1.5 a 1.7 millones de pasajeros al mes, solo de aerolíneas nacionales, regalarles ese espacio a los americanos, es suicida. Es frenar en seco los planes de Viva, y Volaris, de operar conjuntas en el transfronterizo.
Aquí no hay pretexto técnico. La autoridad aeronáutica, ya sabe lo que cuesta la improvisación y el descuido regulatorio. Perder la Categoría 1 no es un tema de orgullo, es un impuesto directo al viajero, y un subsidio a la competencia extranjera.
Tómelo con atención. – El fantasma que recorre Detroit hoy no es chino, es el de la propia revisión del T-MEC. Las armadoras de las Tres Grandes, ya sacaron la calculadora: si Washington impone su exigencia, de elevar el contenido norteamericano del 75% a por lo menos 50% de componentes, hechos solo en Estados Unidos, y endurece el origen, el costo adicional sería de miles de millones de dólares al año, para cada fabricante de Detroit. No es retórica, es balance. Ford ya estima en mil millones de dólares el impacto neto, solo de los aranceles vigentes, y General Motors prevé entre 2,500 y 3,500 millones, más del 20% de su beneficio operativo.
Y la paradoja es brutal. Mientras a Japón, Corea del Sur, y Europa, les pusieron una carga arancelaria menor, a sus propios socios del T-MEC, nos están cobrando más caro. El analista Penn Wharton prende los focos rojos en Estados Unidos: la tasa efectiva para autopartes pasó de 2.45% en enero de 2025, a 8.55% en mayo, y aunque baja a 3.41% en mayo de 2026, sigue muy por encima del 4%. El acero y aluminio superan 40% promedio. Es decir, estamos castigando la integración que construimos.
Por eso Detroit teme la revisión que inicia el próximo mes. Porque hoy las automotrices están absorbiendo aranceles al acero, aluminio, autopartes, y vehículos importados de México, y Canadá, mientras sus competidores extranjeros pagan menos. Si a eso le sumas la exigencia de fabricar más en EU – Ford ya anunció que trasladará de China a EU, la producción de Lincoln para cubrirse -, lo que viene no es más competitividad para América del Norte, es inflación, menos inversión, y plantas trabajando a media máquina.
Tómelo con interés.- La sucesión en Estados Unidos ya no se juega solo en la Casa Blanca, se juega hoy en el mapa del Congreso. Si la elección de la Cámara Baja fuera hoy, los demócratas ganan 48.6% a 41.5%, una ventaja de 7.1 puntos, según Real Clear Politics. Es la antesala de lo que podría ser una ola azul en 2026. En el Senado, la batalla está empatada a 47 escaños por partido, con 6 asientos inciertos, donde 51 es la mayoría. Ahí es donde se va a definir si el próximo presidente gobierna o solo administra el veto.
En ese tablero, aparece un nombre que hace seis meses nadie tenía en el radar presidencial: Jon Ossoff. El senador demócrata por Georgia, en plena campaña de reelección, empieza a ganar terreno como posible candidato presidencial para 2028, aunque él jura que no busca la Casa Blanca. Y no es por carisma nada más, es por estructura. Mientras Gavin Newsom encabeza la carrera demócrata, pero ve cómo su ventaja se reduce, Ossoff ya superó en opinión pública a la congresista Alexandria Ocasio-Cortez, y armó una maquinaria de recaudación brutal: 77 millones de dólares, desde 2025, frente a los 7.4 millones de su rival republicano Mike Collins.
El dato fino es, este mes Ossoff viajará a los Hamptons a reunirse con grandes donantes, en eventos organizados por figuras como Hillary Clinton. Eso no es una visita de cortesía, es la bendición del establishment demócrata, que busca un perfil joven, moderado, y con capacidad de ganar en un estado bisagra como Georgia. Si el Senado se pinta de azul, y la Cámara Baja cae, el mensaje para Trump será claro, y la carrera por 2028 habrá empezado dos años antes.
*Maestro en Comunicación Institucional por la Universidad Panamericana.
*Socio Fundador del Colegio Nacional de Licenciados en Periodismo.
*Presidente de la Fundación Fernando Mora Gómez por la Libertad de Expresión.

