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EXPEDIENTE | ¿SE CONFIGURARÁ EN CAMPECHE OTRO COAHUILAZO?

Esta semana, La Encuesta Mx difundió un sondeo en que pone al Partido Movimiento Ciudadano con una ventaja, pequeña pero ventaja al fin y al cabo, en las intenciones de voto rumbo a las elecciones a la gubernatura de Campeche en 2027. Los naranjas acumulan 36.1 por ciento, mientras que Morena suma 35.8, una ventaja de apenas 0.3 por ciento. Ni siquiera un punto porcentual.

El dictamen hablaría de un virtual empate técnico entre los dos partidos con mayor presencia política en la entidad, aunque el análisis nos permitiría incorporar algunos elementos para llegar a otras conclusiones, como el hecho de que aún falta un año para la elección y esas cifras pueden variar, y dos, que es Moci el partido que ha estado remontando los números, mientras que Morena se ha estado devaluando.

¿Qué factores influyen en esos movimientos? Son varios, pero sin duda el más fuerte es la forma de Gobierno que presenta Morena, es decir si hay resultados o no; el segundo es la fortaleza (o debilidad) de su partido, el liderazgo o falta de él de su dirigencia, y también, cómo percibe el ciudadano a su gobernador o gobernadora, cómo lo califica, cómo lo cataloga.

Y en todos esos rubros, el Gobierno actual tiene cifras negativas.

Empecemos por la falta de resultados. No es invento de nadie, ni es una campaña mediática contra la señora gobernadora. Es una realidad, triste, pero que vemos a diario. No hay acciones de Gobierno, pero abundan las ocurrencias, llegándose incluso a la paradoja de que no hay dinero para pagar la luz, pero sí lo hay para instalar pantallas gigantes para que “el pueblo capitalino” —los del municipio le valieron un comino— pueda ver los partidos del mundial de fútbol.

Los ciudadanos perciben que es escasa la obra pública, que no hay transparencia, que no hay trabajo y tampoco resultados, pero sí tienen a una gobernadora que confunde el seguimiento que tiene en sus cuentas de redes sociales con el respaldo del pueblo, que cree que tener likes es como sumar votos en las elecciones.

Por eso en la evaluación de su trabajo que hacen las encuestadoras le va siempre tan mal. Esta semana, por ejemplo, La Encuesta Mx puso a la gobernadora Sansores en el lugar 30 de 32 evaluados, con 38.3 por ciento, sólo siendo “superada” por David Monreal Ávila, de Zacatecas, con 33.2% y Yeraldine Bonilla Valverde, de Sinaloa, con 29.5 porcentual.

La Encuesta Mx detalla que la evaluación tiene como base 3 dimensiones: Economía, donde Layda Sansores tiene 39.5%, Seguridad (32.5) y Honestidad (37).

Además, en el ranking de evaluación realizado con inteligencia artificial (IA), la mandataria de Campeche aparece en el fondo de la tabla con 3.6 sobre 10. Una pequeña variación si comparamos ese dato, con lo que muestran otras encuestas.

Lo cierto es que esas cifras reflejan el hartazgo ciudadano ante la falta de resultados de Layda Sansores ante la decreciente economía, por la escasez de obras estatales de importancia y el cada vez mayor desempleo, sobre todo en Ciudad del Carmen, mientras la inseguridad sigue imparable con hechos que van desde robos a comercios hasta ejecuc¡ones sicariales.

A estos dos factores negativos hay que añadir la pésima imagen y el nulo respaldo que tiene el dirigente estatal de Morena, Erick Reyes León. Cada vez que abre la boca o sube publicaciones a sus redes sociales, provoca una reacción masiva en su contra.

Esta semana por ejemplo, habló sobre las elecciones que se avecinan, adelantando el triunfo de su partido, y generó cientos de respuestas de los usuarios de las redes sociales en que le pegaron hasta debajo de la lengua. Y no hubo uno solo, ninguno, nadie de sus compañeros de partido que saliera a respaldarlo o defenderlo.

La conclusión es que en Morena no hay liderazgo, que esa posición la obtuvo Reyes León para rendirle cuentas exclusivamente a la gobernadora, no a la militancia, y que ésta se cansó y ya no quiere nada ni con su dirigente, ni con su gobernadora.

En este contexto, y cuando falta un año para que los campechanos acudamos a las urnas, podemos adelantar que sí se configuran los elementos para que Morena pierda de manera contundente las elecciones en Campeche y que el “Coahuilazo” del pasado domingo se repita en los 13 municipios y los 21 distritos del Estado el 6 de junio de 2027.

Los coahuilenses demostraron que a pesar de las presiones de los “operadores” de Morena, de los chantajes a que se vieron sometidos por parte de funcionarios federales con el cuento de que si no votaban por Morena les quitarían sus programas federales, y pese a que les dieron de mil a mil 500 pesos en efectivo para que sufragaran por los morenistas, supieron sortear esos obstáculos y le enviaron un mensaje al país de que este fallido régimen no es invencible.

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