Opinión

ENGAÑADA

Sheinbaum necesitaba el respaldo de los mexicanos, pero en Campeche la gobernadora volvió a fallarle. Lo que menos se escuchó fue el apoyo a la Presidenta. Abundaron en cambio las porras a Pablo y a Esteban…

La gobernadora de Campeche, Layda Sansores, volvió a engañar a la presidenta Sheinbaum, al organizar un mitin que supuestamente sería para respaldar el evento de rendición de cuentas que se efectuó en la Ciudad de México, pero que derivó en un mitin de apoyo a las precandidaturas de Pablo Gutiérrez Lazarus,  a la gubernatura, y de Esteban Hinojosa Rebolledo para la alcaldía de la capital.

Es decir, la señora Sansores se sigue brincando las trancas, pues el llamado del Consejo Nacional de Morena,  de la lideresa nacional de ese partido, Ariadna Montiel, y de la propia presidenta Sheinbaum, es a respetar los tiempos y ajustarse a las reglas establecidas por los consejeros nacionales.

Bajo la excusa de ser una “disruptiva”, la gobernadora quiere hacer de las suyas, y como ella ordene. Y además sigue enviando señales confusas, porque durante el mitin de acarreados del pasado domingo en la Concha Acústica, sentó a su lado a sus dos cartas fuertes para la gubernatura: a su derecha a Liz Hernández y a su izquierda a Gutiérrez Lazarus.

El mensaje es elocuente: su opción ideal sigue siendo Liz, pero si las cosas no la favorecen, entonces continúa el Plan B ya en marcha, uniendo a la militancia a favor del edil Carmelo que prefiere ser perro que campechano.

Por eso es que, ante su cada vez más estrepitosa caía en las encuestas, y su evidente falta de popularidad, la gobernadora ordenó que la militancia arropara y apapachara a Pablito. Acudieron en caravana a saludarlo, a tomarse fotos con él y a conocerlo, ya que en su inmensa mayoría, los que acudieron al mitin del domingo anterior, no tienen idea de quién es esa persona.

El asunto es que la concentración financiada con dinero público, no tenía como objetivo placear a Pablo y a Esteban, sino enviar un mensaje a todo el país así como a las agencias de prensa extranjeras, para que difundan que la presidenta Shjeinbaum está fuerte y que tiene el respaldo de millones de mexicanos.

La verdad es que el apoyo hacia la figura presidencial cada vez se mengua más. Le ha causado profunda mella el escándalo en que están involucradas prominentes figuras de su partido, principalmente el gobernador Rocha Moya, pero también el senador Adán Augusto López, y quizá también los hijos de Andrés Manuel.

Cada vez se cierra más el cerco del Gobierno estadunidense alrededor de las figuras clave de la narco política mexicana, y la presidenta tiene pánico de que el agua le rebase las narices y la termine ahogando.

Por eso necesitaba ese respaldo de los mexicanos, pero en Campeche la gobernadora volvió a fallarle. Hizo la concentración, pero lo que menos se escuchó fue el apoyo a la Presidenta. Abundaron en cambio las porras a Pablo y a Esteban, que son los proyectos para que Layda Elena pueda retirarse con tranquilidad y con impunidad después del 15 de septiembre de 2027.

Para ella es más importante protegerse y blindarse que cerrar filas con la presidenta Sheinbaum. Así las cosas.

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