EXPEDIENTE | DESACATO DE ZUBIETA POR ORDEN DE LA GOBERNADORA
Hay una regla no escrita, pero que se aplica de manera implacable en los diversos niveles del Gobierno, que señala que los funcionarios no se mandan solos, sino que acatan sí o sí, las instrucciones, órdenes o sugerencias de sus superiores inmediatos.
En este sentido, hay que entender que la negativa del director de la Agencia Reguladora del Transporte de Campeche, Eduardo Zubieta Marco, para comparecer al llamado del Congreso del Estado, siguió una ruta de mando que necesariamente llega hasta la gobernadora Sansores.
Es cierto, la superior jerárquica inmediata de Huayo Zubieta es la secretaria de Gobierno, Elisa María Hernández Romero. Con ella debió haber consultado en primera instancia si acataba o no el llamado que el Poder Legislativo le envió desde mediados de marzo para que compareciera a explicar, entre otros temas, los estudios técnicos sobre el rediseño de rutas del nuevo sistema de transporte Ko’ox.
Continuando con esa cadena de mando, es de suponer que la secretaria de Gobierno, Liz Hernández, consultó con su jefa, la gobernadora Sansores, la asistencia o no de su subalterno al llamado de los diputados. La respuesta fue un rotundo “NO”, puesto que Zubieta Marco no se presentó a la cita en la fecha acordada, por lo que se concluye que el desacato partió desde el máximo nivel jerárquico de este Gobierno, es decir, de la propia gobernadora.
Y no se trata de una actitud novedosa. A la gobernadora Sansores no le gusta que los diputados cumplan con sus funciones, aborrece la separación de poderes, y repudia la libertad de expresión que existe en la tribuna legislativa cuando abordan el tema de asuntos generales. Por eso es que uno de los temas de negociación con los grupos parlamentarios adversos a Morena, es precisamente que moderen el discurso, el lenguaje y el tono cuando se refieran a ella.
Por eso es que cuando los diputados decidan sancionar —o no— al director de la Artec, deberían considerar que como buen funcionario de tercer nivel, Zubieta Marco no se mandó solo, sino que acató instrucciones, órdenes o sugerencias. En este contexto hay que precisar que no es él quien desafió al Congreso, sino la titular del Poder Ejecutivo, la que decidió mantener su confrontación con el Poder Legislativo.
Es muy probable entonces, que los diputados se conformen con el documento de 23 cuartillas y el anexo de 51 hojas sobre la situación del Sistema Ko’ox que les envió como buen tecnócrata Zubieta Marco, con lo que estarían formalizando la desaparición de las comparecencias, tal y como las conocemos hasta ahora, para dar el salto a la tecnificación de ese recurso, con lo que de paso también eliminan los molestosos cuestionamientos y los ríspidos debates.
Lo verdaderamente lamentable, y eso lo saben los diputados, es que en el papel, en el proyecto, en la mente fantasiosa de sus promotores, todo el sistema de transporte Ko’ox está perfecto, no hay errores, no hay equivocaciones. Y si la gente no está conforme con lo que les dan, es porque “no les gusta lo bueno”, porque “no se han adaptado a la modernidad”, o porque “están acostumbrados a que los camiones los dejen en la puerta de sus casas”.
Es decir, una vez más es el ciudadano el que está mal, mientras que el Supremo Gobierno mantiene incólume la infalibilidad de sus acciones y de sus decisiones.
Pero no. La realidad es otra. El sistema de transporte Ko’ox sigue adoleciendo de numerosas necesidades, para empezar, sus 122 unidades circulan sin placas, con lo que violentan de manera flagrante la Ley Estatal de Movilidad y Transporte. De la situación en que se encuentran sus concesiones ni hablemos. Ya la Artec junto con la Cotaipec, decidieron que toda la información relativa a esa empresa está reservada, archivada y encriptada para los próximos 5 años.
Lo que no se entiende entonces es porqué, siendo Movibus la que opera el sistema Ko’ox, una empresa particular, perteneciente al sector privado, recibe proteccionismo gubernamental. ¿Por qué esconder por ejemplo, la lista de los socios de esa empresa? ¿Hay acaso algunos nombres vinculados a la gobernadora Sansores o a sus prestanombres?
Asombra que les hayan soltado sin chistar más de 400 millones de pesos para la adquisición de las unidades, que haya otros 300 millones disponibles para este año, y que ese recurso haya surgido del presupuesto estatal, sin que primero nos informen quiénes son los verdaderos beneficiarios de ese negociazo. ¿Algún día tendremos acceso a esta información? Mientras siga gobernando Morena no será posible.
Por todo esto, y otros temas de interés público, no debe pasarse por alto el desacato de un funcionario de tercer nivel a un llamado del Congreso. Si un burócrata de bajo rango se impone sobre el Congreso, no queremos pensar qué pasará si se atreven algún día a citar a una comparecencia a la propia gobernadora. ¿Los mandará fusilar a todos para evadir esa responsabilidad?
Lo otro que es innegable es que mucho ocultan en la Artec. Hay mucha tela de dónde cortar, y material de sobra para investigar. Esto que tanto presume el Gobierno de Sansores como su principal logro, esconde bajo la alfombra un verdadero mar de corrupción. Por eso se esconden, por eso no dan la cara y prefieren justificar con papeles lo que la realidad les desmiente todos los días.

