GOBIERNO ARBITRARIO
Ella es la que le da las órdenes al fiscal y a los jueces y magistrados para que traten los expedientes penales, civiles y mercantiles conforme a lo que a ella le interesa.
–“Dicen que los niños y los borrachos siempre dicen la verdad, reflexionaba doña Chela con su compadre don Memín, pero yo también creo que cuando una persona llega a cierta edad, en que ya no vale la pena hacer alardes fantasiosos, ni de engañar presumiendo cosas que no son, también se empieza a hablar con franqueza, y a admitir situaciones que antes nos avergonzaban”.
–“Coincido parcialmente con usted, le contestó don Memín, ya que en lo personal considero que la honestidad y la sinceridad son valores personales que no varían con el tiempo, que se tiene o se carece, pero que no dependen de la edad de la persona. Ahora los niños mienten más que antes, los borrachos al día siguiente ya no se acuerdan de lo que dicen y hay viejos que no cambian, y si en su juventud fuero mentirosos, de la misma forma se irán a la tumba”.
–“Le menciono lo anterior, explicó doña Chela, porque en su programa del pasado martes, la Tía gobernanta dijo una verdad que nunca había admitido antes: que vivimos en un Estado sin ley, en donde “la ley más fuerte, la única ley que vale, pues es que no hay ley. Aquí no hay ley”.
–“Sí escuché en un noticiero que mencionaron esa parte, señaló don Julián, en que también confesó que “no había leyes porque nadie las respetaba y el gobernador era el que decidía y decía, a éste persíguelo y por eso los ministerios públicos ni hacían ni abrían carpetas (de investigación), ¿Para qué? Si no te daba la orden el gobernador no valía para nada”. Y sin duda alguna que me hizo recordar los tiempos en que su papá, el Sátrapa Negro, era el que gobernaba con mano dura estas benditas tierras”.
–“Ella misma no se queda atrás, contestó el poeta Casimiro. Ella es la que le da las órdenes al fiscal y a los jueces y magistrados para que traten los expedientes penales, civiles y mercantiles conforme a lo que a ella le interesa. Recordemos toda la aberración jurídica que se sigue contra un veterano periodista, y el borlote que le armaron al ex rector. Todo eso, ordenado por ella misma”.
–“Ahora bien, intervino don Julián, yo no creo que se refiera a ella misma sino a sus antecesores, aunque como bien señala mi respetado y laureado vate santanero, es una descripción que se ajusta estrictamente a lo que han sido estos casi cinco años de su Administración”.
–Pues la verdad, señaló compungida doña Chela, yo pensé que como la Tía ya está a punto de irse, o sea, de dejar el cargo, hizo un ejercicio de auto reflexión y admitió las arbitrariedades que ha cometido su Gobierno, porque efectivamente, eso que dijo se aplica cien por ciento a ella”.
“Ärbol que crece torcido, jamás su rama endereza, recitó el bolero don Memín, y esta señora nunca va admitir que ha cometido muchísimos errores, y tampoco jamás va tratar de enmendarlos. Así como han sido estos casi 5 años de desgobierno, así será hasta el último día de su Gobierno. Recuerden que chango viejo no aprende maroma nueva” remató el rechoncho aseador de calzados.

