Opinión

LA CLOACA DE LA POLÍTICA | 12 DE MARZO DE 2026

Fue notoriamente visible la desastrosa estrategia de Marcela Muñoz al colocar en la línea de fuego a mujeres endebles. Las pusieron, literalmente, como carne de cañón…

MARCELA NEGLIGENTE

El Sindicato Nacional de Policías volvió a exhibir la ineptitud de la secretaria de Protección y Seguridad Ciudadana de Campeche, Marcela Muñoz Martínez, al colocar a mujeres policías en primera línea como escudos humanos, sin protección ni respaldo, exponiéndolas a violencia extrema.

Mientras que Marcela presumía en el horario estelar del pasado “Martes del Jaguar” su “formación estratégica” para contener las embestidas de los grupos que intentaron ingresar a Palacio de Gobierno, para la agrupación que representa a los policías en todo el país, la guanajuatense volvió a poner en peligro la vida de sus subalternas, tal y como lo hizo en el penal de San Francisco Kobén, la madrugada del 14 de marzo de hace dos años.

“Las mujeres policías también son mujeres; son madres, hijas y profesionales que cumplen la misión de proteger a la sociedad. Atacar a una mujer policía con fuego es un acto delictivo que debe ser sancionado con todo el rigor de la ley”, señaló el comunicado.

El pronunciamiento advierte que la pasividad y omisión gubernamental frente a estas agresiones constituyen abandono institucional y una renuncia a la autoridad del Estado. “No aceptaremos que se normalice la violencia contra las mujeres policías, ni que las autoridades sigan guardando silencio mientras las trabajadoras policiales son agredidas”.

Y en efecto, fue notoriamente visible la desastrosa estrategia de Marcela Muñoz al colocar en la línea de fuego a mujeres endebles. Es infantil argumentar que lo hicieron para proteger a las marchistas, pues una vez que se rompieron las vallas, y que les lanzaron todo tipo de objetos, no había en la mente del grupo agresor que se estaban enfrentando también a mujeres.

Fue, para empezar, un error táctico, puesto que si la turba realmente hubiera intentado derribarlos e ingresar a Palacio, lo hubiera conseguido sin mayor problema, por la evidente vulnerabilidad del “escudo humano” que resguardaba el edificio gubernamental.

Pero no se puede hablar ni de tácticas ni de estrategias policiales con una funcionaria ignorante que no se ha manchado ni el maquillaje en ninguno de los operativos efectuados: es más, a los policías estatales ya no los consideran para las sorpresivas incursiones en San Francisco Kobén, pues saben de sus graves deficiencias.

Así que no busquen más culpables por el intento de prenderle fuego a las policías el pasado domingo- Está plenamente identificada y se llama Marcela Muñoz.

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