NI LA BURLA PERDONAN
La ocupación hotelera fue de solo 46 por ciento, la más baja en muchísimos años, y esto es gracias a los ineptos que han pasado como los promotores del turismo de la Tía…
Don Memín llegó a la reunión con sus amigos de tertulia con cara de arrepentimiento. O de vergüenza, o de haber sido burlado. Su rostro, al igual que los de varios de sus compañeros de oficio, circuló en las páginas oficialistas, para presumir una “gran campaña de promoción turística”, que consiste en la entrega de nuevos equipos para bolear zapatos, una guayabera y sombrerito, de color guinda.
–“No solo eso –se quejó amargamente—ahora quieren que vayamos uniformados con el color gubernamental, y que hablemos maravillas de esta Administración con todos aquellos que vengan a lustrarse los zapatos. Ya ni la burla perdonan, ¡nos quieren convertir en sus matraqueros gratuitos!” explotó.
–“Curiosito te vas a ver con tu guayabera guinda y tu sombrerito del mismo color” se mofó con una risa escandalosa su comadre doña Chela.
–“!!!Saco!!!” exclamó campechanamente el rechoncho personaje. “Si me lo hubieran pedido hace diez años, antes de conocer lo que ha sido esta desgracia de la 4T, hasta yo solito me ponía la playera guinda para trabajar por ellos, pero después de constatar una y otra y otra vez, que salieron peor que los que estaban antes, ni madres, yo no me convertiré en su publicista, aunque me tenga que reubicar de sitio para trabajar”.
–“Repórtate enfermo mientras se acaba la euforia de estrenar sus nuevos implementos, le aconsejó sabiamente don Julián. Mientras tanto, puedes explorar otras áreas de trabajo como el parque de Santa Lucía, donde no hay prestadores del servicio que tú brindas, o alguna otra zona transitada en donde incluso puedes aumentar tu clientela” sugirió.
–“Lo cierto, terció el poeta Casimiro, es que eso que hizo la flamante nueva secretaria de Turismo, es, como dicen los amigos yucas, una ‘caballada’ o una ‘burrada’, como diría yo. Si con esas acciones pretenden captar más turismo, pues de plano que sus mamacitas no consumieron ácido fólico, o de chiquitos se golpearon con el piso la cabeza. Hay otras maneras de mejorar la atención que se le brinda al turista, pero ellos siempre se van por lo más fácil, por eso estamos como estamos”.
–“Apenas hace dos semanas hablamos sobre el desplome de la afluencia de turistas en el periodo vacacional decembrino, rememoró don Memín, y las cifras oficiales no nos dejan mentir: la ocupación hotelera fue de solo 46 por ciento, la más baja en muchísimos años, y esto es gracias a los ineptos que han pasado como los promotores del turismo de la Tía. Una vergüenza”.
–“Por lo pronto, usted abróchese su gabardina para el frio, pónganse unos lentes oscuros para que nadie lo reconozca, y póngase a trabajar que nosotros no cobramos en el Gobierno. Si quiere no utilice ni su caja ni su sombrilla guinda y siga trabajando como siempre. Y si de casualidad lo encarcelan por eso, lo cual nadie puede descartar, yo le llevo su atolito su comida al penal en los días de visita” lo consoló su comadre Chela.

