Opinión

ZONA SIN LEY

Lo cierto es que Campeche está quedando en manos de la delincuencia organizada. Ellos mandan, ellos secuestran, ellos desaparecen. Las autoridades callan…

En una muy sentida carta dirigida principalmente a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y al secretario nacional de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, las jóvenes escarceguenses Cory, Abi, Grecia y Dayana Rocha Ortega imploran la ayuda de las autoridades para localizar a sus padres, Francisco Rocha Suárez y Edith Ortega Bilbao, desaparecidos desde el pasado 29 de junio.

Narran: “El 29 de junio del año en curso, mis padres emprendieron su ida, como todos los días, a su trabajo en un rancho con rumbo a la colonia rural La Chiquita en Escárcega, Campeche, pero a plena luz del día fueron secuestrados, vilmente privados de su libertad mediante violenc¡a y uso de armas de fuego”.

“No hemos dormido, no paramos de buscarlos por todos lados y además hemos sido víctimas de amenazas, de extors¡ones, de falsificaciones y mis padres aún no aparecen”.

“Clamamos a ustedes para que no seamos un número más, no seamos una carpeta de investigación más, que no seamos huérfanas y que por favor hagan uso de todo el poder político y administrativo para mover a quien haya que mover para que, por favor, por lo que más quieran en la vida, nos ayuden para encontrarlos”.

Es triste recordarlo, pero en esa zona del Estado que abarca desde Champotón, Escárcega, Candelaria y una buena parte de Palizada, es común la “desaparición” de personas. Los ha habido en cada uno de esos municipios, sin que las autoridades ofrezcan resultados alentadores.

Una joven empresaria ganadera, Aracely Contreras Luna, fue arteramente ejecutada cuando viajaba en su camioneta en la región de Candelaria. Dos de sus hijos que la acompañaban, salieron lesionados. Aracely llevaba meses denunciando amenazas de muerte en su contra, identificó plenamente a sus agresores, solicitó medidas de protección y más, pero no hicieron nada por ella. Hasta ahora no han detenido ni a sus asesinos materiales ni al autor intelectual.

Hay varios casos de desaparecidos en la región de Mamantel, en Calakmul, en Champotón, en Escárcega y en esa vasta superficie geográfica estatal, sin que las autoridades estatales hagan algo.

Es más se dice que en esas zonas ni el Ejército se atreve a entrar. Es una región sin ley, en donde prevalece el arbitrio de los grupos delincuenciales.

¿Qué ha dicho al respecto la gobernadora Sansores? ¿Qué ha ofrecido la secretaria de Protección y Seguridad Ciudadana Marcela Muñoz? ¿Cuál es la postura del fiscal Jackson Villacís Rosado? Silencio absoluto, no sabemos si por miedo o por complicidades.

Lo cierto es que Campeche está quedando en manos de la delincuencia organizada. Ellos mandan, ellos secuestran, ellos desaparecen. Las autoridades callan.

Es más divertido, claro, colocar pantallas gigantes, carísimas por cierto, y otorgar asueto a los empleados de Gobierno cada vez que gana la selección nacional, en lugar de trabajar para resolver los problemas que nos quejan.

Lo dicho: es una vergüenza este Gobierno.

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