Opinión

ENCUESTAS CUCHAREADAS

Quién iba a decir que los discípulos de López Obrador caerían en lo mismo que han criticado. Que harían lo mismo, y hasta peor que lo que hizo el PRI o el PAN, cuando eran Gobierno…

Durante toda su trayectoria como líder de la oposición, el expresidente Andrés Manuel López Obrador cuestionó severamente el uso de encuestas y de empresas encuestadores como estrategia para engañar a la gente. Las llamaba “encuestas cuchareadas”, púes decía que se hacían conforme a la orden del patrón.

Y es cierto. No porque López Obrador lo denunciara sino porque así ha sido y es en todo el mundo. Los sondeos de preferencias electorales como táctica de posicionamiento político, o, al revés, como método para vapulear mediáticamente a la oposición.

Quién iba a decir que los discípulos de López Obrador caerían en lo mismo que han criticado. Que harían lo mismo, y hasta peor que lo que hizo el PRI o el PAN, cuando eran Gobierno, que es destinar recursos públicos para financiar sus actividades de proselitismo y lanzar o promover a sus candidatos.

Campeche es un ejemplo de esa metodología arcaica y obsoleta. Recurren a encuestadoras a modo para hacer creer a los campechanos que sus candidatos son los mejores, y que los de la oposición no tendrán nada qué hacer en la contienda. Lo peor del caso es que, con absoluto cinismo, líderes como Erick Reyes León hasta toman esos estudios demoscópicos como una verdad irrebatible.

Por ejemplo, están promocionando en todas sus redes sociales y en las páginas informativas a su servicio, la encuesta del Heraldo, que le concede a Pablo Gutiérrez Lazarus, una intención del voto del 47 por ciento, contra solamente 18 por ciento de Movimiento Ciudadano, y 7 por ciento para el PRI una cantidad igual al PAN.

Numéricamente, dicen los corifeos de Reyes León, Moren aganará la elección con un aplastante 50 por ciento de ventaja, algo que no se ha visto en ninguna elección en los últimos 20 años.

Lo que no dice es que El Heraldo es la encuestadora que está al servicio de la señora Sheinbaum, y de Morena. A la Presidenta le ha dado una popularidad cercana al 80 por ciento, cuando otros sondeos serios de organismos internacionales le confieren cuando mucho el 40 por ciento. O sea, el Haraldo la infla al doble.

Una investigación de Latinus y de la página Etcétera documentó que el Geraldo es el medio de información que más dinero ha recibido con por lo menos 33 mil millones de pesos en contratos gubernamentales con alrededor de 60 dependencias.

Además, Alejandra Icela Martínez, hija de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, es directiva de El Heraldo USA, empresa de Grupo Andrade, la misma que le vendió las “camionetas machuchonas” a los ministros de la SCJN.

O sea, es una empresa totalmente al servicio del Gobierno y de su partido Morena. Y como tal, sus sondeos carecen del rigor de la objetividad y de la indepencencia. Por tanto no son creíbles, y su función es únicamente proselitista o de engaño. No hay que creerles pues.

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