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EN LAS TRIPAS DEL JAGUAR: 25 DE JULIO DE 2026

5 AÑOS MINTIENDO EN ATAQUES A TRIBUNA.

Desde la primera emisión de su show del Jaguar, Layda Sansores emprendió una campaña de desprestigio contra TRIBUNA. Para ello ha usado cuanta herramienta tiene a la mano: insultos, difamaciones, mentiras, incitaciones al odio, violencia de género y cuanta estupidez atraviesa su redonda cabeza. ¿La razón? No quiere que los campechanos se informen de sus desfalcos y corruptelas.

Lleva cinco años descalificándonos, señalando que somos un “pinche pasquin”, que extorsionamos, que robamos al gobierno, que publicamos mentiras, que no deberían leernos, que somos misóginos, etc, pero de todo eso que nos acusa, no nos ha podido comprobar absolutamente nada, porque miente. Sus auditorías y denuncias son inviables, caerán tan pronto y termine su nefasta administración.

Paradójicamente, es ella quien desde hace décadas extorsiona a los gobiernos campechanos con sus onerosas rentas, es ella quien ha desaparecido los más de 130 mil millones de pesos que ha recibido su gobierno, y es ella la misógina que está inscrita en el Registro Nacional de Personas Sancionadas por Violencia Política en Razón de Género. Entonces ¿quién miente? O mejor aún, ¿a quién cree que engaña?

CON BARQUITO SE ROBAN 7.5 MILLONES.

Nos dimos la tarea de cotizar con diversos contratistas un barquito idéntico al que está por inaugurar Layda Sansores en el malecón capitalino. Nos presupuestan en materiales alrededor de $750 mil todos ellos, y en mano de obra calculan $500 mil. En pocas palabras, una réplica costaría alrededor de 1.5 millones de pesos, lo que nos lleva a preguntar, ¿por qué a la gobernadora le cobraron 9 millones? ¿Quién fue el abusivo contratista que está desfalcando el presupuesto campechano?

Esperemos que este martes, en su show del Jaguar, Layda Sansores exhiba en su totalidad la licitación, el contrato, las facturas y los pagos que su gobierno realizó por ese barquito. Vale la pena mencionar también que la corrupta gobernanta aún no exhibe los documentos que acrediten cuántos millones autorizó derrochar en la transmisión del mundial de futbol en la Concha Acústica, que bien pudieron usarse para comprar medicamentos para el Hospital de Oncología.

Hace algunos meses, en su farsa del Jaguar, Layda Sansores declaró que ella era una empleada del pueblo. Pues en momento de recordarle a nuestra empleada que está obligada a rendirle cuentas al pueblo, que está obligada a transparentar toda duda de corrupción que se perciba de su gobierno y que está obligada a proceder judicialmente contra quien esté desfalcando el erario y contra quienes hayan autorizado la compra del fraudulento barquito. Estamos atentos.

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