Opinión

MARCELA, OTRA VEZ REPUDIADA

Vuelve a confirmarse una vez más, que Marcela disfruta de un abrumador rechazo ciudadano. Tal vez en los mismos niveles de los que goza la gobernadora Sansores.

El accidente ocurrido el lunes por la tarde, cerca del monumento conocido como “bola de queso”, en que una mujer a bordo de un Jeep de lujo atropelló y lesionó gravemente a un joven artista urbano, volvió a desencadenar una condena masiva a la actuación de los elementos policiacos, y de paso, se reavivó la añeja exigencia de “Fuera Marcela”, “Fuera Marcela”.

Debería someterse a revisión si los elementos policiacos actuaron de acuerdo a los protocolos establecidos, o si, como con toda claridad muestran las imágenes, se esmeraron por proteger a la imprudente conductora que atropelló al joven, a quien dejaron tirado en la vía pública.

Lo cierto y comprobable es que la andanada de comentarios ciudadanos en todas las páginas que publicaron los hechos –incluso en las de la propia Policía, que subió una publicación para calificar como “falso” el video donde se mostró el actuar incorrecto de sus elementos—fue de total repudio a la corporación y a su titular, Marcela Muñoz Martínez.

Vuelve a confirmarse una vez más, que Marcela disfruta de un abrumador rechazo ciudadano. Tal vez en los mismos niveles de los que goza la gobernadora Sansores, pero con la diferencia de que ésta última fue electa por el pueblo mientras que la guanajuatense se ha mantenido en el cargo exclusivamente por el proteccionismo que le prodiga su gurú, guía y ejemplo.

Hay que tomar muy en cuenta el juicio ciudadano. Que Marcela sea la funcionaria más repudiada por el pueblo, habla de manera contundente de la evaluación de su trabajo: totalmente reprobada. Y puede ser consecuencia o derivación de la cada vez más creciente percepción ciudadana de inseguridad.

Los ciudadanos campechanos nos sentimos cada día más inseguros, y no por gusto ni por decisión voluntaria, sino porque todos los días atestiguamos hechos de violencia como ejecuciones y robos, y porque la Policía, que en teoría debería protegernos, también se ha sumado al acoso ciudadano a través de sus inconstitucionales retenes donde solo buscan perjudicarnos.

Si a eso le añadimos el actuar policiaco como el del pasado lunes, en donde claramente se puede observar cómo es que los policías le dan la espalda al lesionado, para atender por “crisis nerviosa” a la culpable del percance, entonces podemos entender sin ninguna complicación el porqué de esa reacción unánime de los usuarios de las redes sociales a esa corporación y a su jefa. No sirven al pueblo, sino que están al servicio del poder político y económico.

No deja de ser lamentable que por el pésimo desempeño de una funcionaria estatal foránea, toda la corporación policiaca haya caído también en el descrédito y en el repudio ciudadano.

Se ha tenido la solución al problema, pero la gobernadora Sansores decidió encubrir y proteger a su querida Marcela, en lugar de escuchar la voz del pueblo, e inclinarse por la depuración real de la Secretaría de Seguridad, en su rescate y en volverla a poner en el lugar que le corresponde, que es al servicio del pueblo. Pero ni eso pudo hacer la señora gobernadora.

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