COMANDANTA SALVATRUCHA
¿De qué le sirven las cirugías estéticas que le han hecho, carísimas, por cierto, si otras partes de su cuerpo las deforma con tatuajes?”
–“Cómo han llamado la atención los tatuajes que ostenta la Comandanta Guanajuatense en algunas partes de su cuerpo, principalmente en los brazos. Supongo yo –especuló el bolero don Memín—que debe tener otros grabados en las partes menos visibles, pero lo que no me parece es que una persona de más de 60 años esté haciendo lo que los chamacos que apenas salen de la pubertad” condenó.
–“Bueno compadrito, usted sabe que para hacer tonterías y barbaridades no hay límites de edad. Una vez que ya se tiene uso de razón –lo cual solo es un decir porque muchas de esas personas ni siquiera razonan—pues, ya se puede incurrir en toda serie de burradas y ridiculeces”.
–“Bueno, protestó el poeta Casimiro. Ustedes parecen a aquellas viejitas del siglo antepasado que consideraban a las personas tatuadas como entes satánicos. Tan arraigada está esa creencia, que hace unos días, en un pueblito yucateco, una joven que portaba algunos de esos tatuajes en partes visibles de su cuerpo, estuvo a punto de ser linchada. No se vale juzgar a olas personas por su apariencia” demandó.
–“En parte tienes razón, le dijo don Julián al poeta santanero, pero también debes entender que las personas públicas deberían guardar cierto decoro para mantener el respeto hacia ellas. Si, por ejemplo, un subsecretario de Finanzas no solamente se viste de mujer en eventos públicos, sin que su vestimenta transparenta lo que para él son sus principales atributos corporales, no esperes que a ese tipo se le prodigue un ínfimo respeto”.
–“La verdad que cuando vi las fotos, indicó don Memín, lo que me imaginé es que estábamos no ante una jefa de la Policía, sino ante una comandanta de la Mara Salvatrucha que se caracteriza precisamente porque cada uno de sus tatuajes simboliza un asesinato que ha cometido. En el caso que nos ocupa, si los tatuajes que presume doña huera falsa, equivalen a cada ejecución que se ha presentado en la entidad durante estos casi cinco años, entonces supongo que tiene todo el cuerpo tatuado, porque ya son más de 300 los asesinatos de ese tipo”.
–“Hay gente que tiene tatuada la estupidez en la frente por tan ineptos que son en el desempeño de sus funciones, y otras que no necesitan ese tipo de pintas en su cuerpo para mostrar su incompetencia, como es el caso que nos ocupa. Y si bien es cierto que ella tiene todo el derecho de hacer con su físico lo que le plazca, también debe entender que le debe un mínimo de respeto a la sociedad y que debe estar siempre pulcramente presentable. ¿De qué le sirven las cirugías estéticas que le han hecho, carísimas, por cierto, si otras partes de su cuerpo las deforma con tatuajes?” cuestionó doña Chela.
–“Yo me voy a quedar con la idea, concluyó el viejo Julián, que esos tatuajes reflejan a la perfección la edad mental de nuestra comandanta. Ella se siente una jovencita que vive a la moda. Por eso, por inmadura, no ha tenido eficiencia en el desempeño de sus funciones, y se cobija en el manto de su querida comadre para que la defiendan a cada rato. Ridículos y más ridículos es lo que nos ha dado esta guanajuatense” remató.

