¿PRIMERO LOS POBRES?
Esas son las cosas que el pueblo repudia: que no haya recorte para sus fiestas, pachangas y bailongos, pero que a los más pobres sí los dejen sin gasolina y sin semillas. Esas sin son cochinadas…
–“Estoy leyendo en las noticias, expresó el bolero don Memín, que un grupo de pescadores fue a Palacio de Gobierno a protestar porque no les entregaron un total de 13 millones de litros de gasolina para sus actividades laborales, que fueron donadas por la paraestatal petrolera. Unos días atrás, fueron campesinos maiceros los que protestaron porque el Gobierno de la Tía no pagó su parte para la compra y distribución de semillas. Y me pregunto: ¿qué está pasando?”.
–“Está pasando lo de siempre, contestó de inmediato el poeta Casimiro. Que este Gobierno, bajo el cuento de que no tiene dinero porque le recortaron según ellos más de 5 mil millones de pesos –aunque oficialmente son alrededor de dos mil millones—tampoco ha podido cumplir con sus compromisos y los perjudicados son los de siempre, los del pueblo”.
–“Esa es una cosa, protestó don Julián, y otra cosa es que utilicen el dinero de una partida, como por ejemplo la gasolina de los pescadores o los subsidios para la compra de semillas de maíz, para su gasto corriente. Porque resulta que, en lugar de destinar el combustible para las lanchas de los ribereños, a este Gobierno se le hizo fácil usarlo para sus vehículos y patrullas, lo que legalmente constituye un desvío de recursos”.
–“Bueno, y así como están las cosas, intervino doña Chela, ¿en dónde queda ese discurso de que primero los pobres y para los pobres lo mejor? Porque si desvías la gasolina que debía ser para los pescadores, a las suburbans de la gobernadora, de la guanajuatense, del sobrino y de todos los funcionarios foráneos, entonces estás traicionando a los más pobres y benefician a la alta burocracia”.
–“En el caso de las semillas es lo mismo, complementó don Memín. Porque los maiceros del Camino Real y los Chenes ya aportaron su parte para comprar los bultos para la siembra, pero el Gobierno se ha negado a poner su parte, que porque no tienen dinero. ¿Y cómo si derrochan para la pantalla del fútbol y para su barquito de hojalata?” cuestionó severamente indignado.
–“Esas son las cosas que el pueblo repudia, señaló categórico don Julián. Que no haya recorte para sus fiestas, pachangas, bailongos y demás, pero que a los más pobres sí los dejen sin gasolina y sin semillas. Esas sin son cochinadas que el pueblo no perdona y que esperemos que las autoridades castiguen con rigor”.
–“Hasta donde sé ya se están investigando ambas cosas, y lo más grave es lo de la gasolina de los pescadores, ya que se habla de 13 millones de litros de gasolina, y de desvíos que rebasan los 400 millones de pesos. Se acusa directamente a la Tía gobernanta y a su Tesorero chilango. Ojalá que les caiga todo el peso de la ley” deseó fervientemente el poeta Casimiro.

