LocalesOpinión

EN LAS TRIPAS DEL JAGUAR: 08 DE ABRIL DE 2026

NO HAY DINERO… PARA LOS CAMPECHANOS.

No ha pasado ni un mes de que Layda Sansores afirmaba en su Jaguar que por los recortes presupuestales no habría dinero ni para pagar la luz. Pues bien, nos quedaremos en penumbras mientras Marcela Muñoz dispondrá de al menos 100 millones de pesos para equipar sus nuevas oficinas en la ciudad administrativa.

Al inicio de su gobierno, Layda Sansores denunció que había irregularidades en ese edificio, sin embargo, no comprobó nada de lo que acusó y por el contrario, a quien denunció de hacer negocio con ese terreno —Rafael Castilla Azar— porque no se había escriturado al Gobierno del Estado, lo terminó nombrando jefe de su oficina. La escena es tan patética como su administración.

Ese espacio fue diseñado para albergar oficinas gubernamentales y reducir los pagos por arrendamientos. Pero no olvidemos que la familia Sansores cobra desde hace décadas jugosas rentas al Estado por propiedades y no se iban a dar un balazo en el pie por “acabar con esa corrupción”, por eso decidieron asignarle ese espacio a Marcela Muñoz, junto con 100 millones de pesos, para que gaste a su gusto, aunque la ciudad se quede sin luz. Qué lindo.

INDOLENCIA OFICIAL EN PRESUNTO SECUESTRO.

La semana pasada trascendió el clamor de ayuda de una desesperada mujer cuyo esposo presume fue secuestrado en Candelaria hace 5 meses y recibe poca ayuda de la Fiscalía estatal. María Gabriela Rojas Garduño padece cáncer, vive sola y con miedo desde que desapareció su marido, José Luis Martínez Pérez, por lo que pidió la intervención de la gobernanta, Layda Sansores.

La incertidumbre creció en diciembre pasado, cuando apareció un cuerpo sin vida en ese municipio y se le pidió aportar una prueba de ADN, la cual facilitó de inmediato, pero han pasado más de dos meses de eso y la Fiscalía estatal sigue sin entregarle los resultados del estudio.

Los días pasan y el agonizante silencio de la autoridad continúa, ¿hasta cuándo?

Recordemos que hace un año la víctima de una violación tumultuaria tuvo que hacer pública su denuncia para obligar a esa corrupta Fiscalía a actuar en contra de los depredadores. Ahora es la señora Rojas Garduño quien hace público su clamor de ayuda ante la indolente autoridad, esperando que la presión de medios y ciudadanos obligue a que avance su investigación. ¿Dónde quedó eso de “llegamos todas”?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *