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PREMIANDO LA INEPTITUD

Es el campeón de las arbitrariedades y de las irregularidades administrativas. Sus cuentas públicas reflejan multimillonarios desvíos y por soberbia no presentó su Ley de Ingresos a la Cámara de Diputados.

–“Con la novedad, reportó el bolero don Memín, que continúa la promoción del edil Carmelo por parte de la gobernanta, como su posible sucesor. No solo porque es el que encabeza las preferencias ciudadanas según algunas encuestas, sino porque es el que está poniendo más condiciones para garantizarle impunidad a la Tía y a sus consentidos (as) cuando acabe su sexenio”.

–“Es verdad, respondió doña Chela. No solamente le confirió un nombramiento inválido, ilegal e inexistente, sin que también lo lleva a su programa para presumir sus logros, y para que la gente lo conozca y vote por él cuando sea el momento de ir a las urnas”.

–“A ver, a ver respetable señora, protestó el poeta Casimiro, ¿a qué logros te refieres cuando dices que eso fue a presumir en el programa de la tirana que tenemos como gobernanta? Porque yo veo a un municipio que se está hundiendo en la pobreza, en donde el desempleo se ha incrementado de manera escandalosa, y en donde la inseguridad se parece a la que existe en algunas entidades del norte del país. ¿Esos son logros? Más bien yo creo que se está premiando la ineptitud, o, como ambos son ineficientes, comparten esa afinidad y por eso desean perpetuar la ineficiencia”.

–“Te quedaste corto mi siempre respetado vate santanero, coincidió el viejo Julián. Porque el edil Carmelo, ese que no es campechano, según su propia confesión, es también el campeón de las arbitrariedades y de las irregularidades administrativas. Sus cuentas públicas reflejan multimillonarios desvíos, y su soberbia le permitió no acudir a presentar su Ley de Ingresos a la Cámara de Diputados, porque dijo que éstos, los diputados, solo se dedican a hacer grilla”.

–“Y no se olviden, complementó don Memín, que por sus ínfulas de caciquito, puso en servicio un sistema de transporte municipal violando lo que establecen las leyes estatales en la materia; los ingresos de esos camiones no van a la tesorería municipal, sino al bolsillo del edil, quien además, aplica multas arbitrarias a negocios, clausura establecimientos, o despoja de sus tierras a empresarios, solo porque él es el presidente municipal y en la isla solamente sus chicharrones truenan”.

–“Jesús Bendito, exclamó doña Chela santiguándose en repetidas ocasiones como es su costumbre, ¿eso quiere decir que vamos a salir de Guatemala para entrar a Guatepeor? ¡Que Diosito nos agarre confesados! Ahora entiendo que lo que está haciendo la Tía al querer imponernos al peor alcalde de la entidad, no es en nuestro beneficio, sino para que nos sigamos hundiendo más y más, mientras ella y sus incondicionales huyen a disfrutar de lo robado. ¡Qué perversidad tan bárbara! Pero ya abrimos los ojos y no nos dejaremos engañar otra vez”, exclamó convencida.

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