Opinión

Enriquecimiento sospechoso

La idea de hacer 23 mil casas es muy ambiciosa y compleja, y es probable que la señora Sansores concluya su Gobierno sin haber podido entregar una sola de esas viviendas…

En redes sociales han empezado a ser exhibidos algunos de los conspicuos personajes de la 4T campechana que no han podido ocultar su milagrosa prosperidad financiera, y que ahora se dan lujos de los que antes no podían siquiera imaginarse.

Una de ellas es la directora de Comisión para el Desarrollo del Suelo y Vivienda (Codesvi), Elvira de la Peña Abreu, una destacada representante de la “alta sociedad campechana” que ahora se ocupa en labores de luchadora social de izquierda y que tiene entre sus prioridades la construcción de viviendas para las personas de menores recursos económicos.

En este espacio hemos escrito que el Gobierno de la señora Sansores no construyó en cinco años casas de interés social para los sectores económicamente más vulnerables. Sostuvimos y sostenemos que la Codesvi se limitaba a tramitar títulos de propiedad, entregar créditos para la ampliación de viviendas y para la construcción de techos y baños.

Fue hasta el año pasado en que la presidenta Sheinbaum anunció la edificación de al menos 23 mil viviendas en el Estado de Campeche, cuando se reactivó este sector y se empezaron a buscar terrenos para la construcción de esos fraccionamientos. La idea de hacer 23 mil casas es muy ambiciosa y compleja, y es probable que la señora Sansores concluya su Gobierno sin haber podido entregar una sola de esas viviendas.

Pero sus colaboradores ni ella misma pueden decir lo mismo. Layda Elena mejoró las instalaciones de San Lorenzo durante el periodo de su Administración. Dicen que desde que era alcaldesa de la Álvaro Obregón empezó a hacer algunas mejoras, pero los lujos llegaron cuando asumió la gubernatura y hoy esa paradisiaca propiedad ha recuperado el esplendor de antaño.

Liz Hernández Romero, quien fue diputada local, y luego secretaria del Bienestar y de Gobierno después, también se dio el lujo de edificar sin rubor su casa de playa. Todo lo que no había podido hacer mientras estuvo trabajando en el sector privado, lo consiguió apenas llegó al poder.

Es el mismo caso de Elvira de la Peña. Se sabe que su nivel socioeconómico no es de los que estudia el Coneval, pero también es posible comprobar que hasta antes de que fuera llamada a ocupar un cargo en el Gobierno, jamás pudo hacer mejoras en su mansión de la avenida Resurgimiento. Ahora lo hace quizá porque ya tiene mejores ingresos o tal vez porque hay una fuente alterna que le permite ese gustito.

Y hay otros ejemplos que iremos abordando paulatinamente, porque tiempo hay para este tipo de escrutinios públicos. Porque en Campeche todos nos conocemos, y sabemos de qué pie se cojea.

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