Corrupción de adentro
Bien dicen que la corrupción no tiene logo, no color ni emblema de partido, pues existe en todas las corrientes ideológicas y sistemas de Gobierno…
–“Ya leyeron los testimonios de un exempleado de la Chacha Walas, que está denunciando la terrible corrupción que hay en Comunicación Social, con nóminas fantasmas, desvíos de vales de gasolina, pagos a factureras y hasta tráfico de influencias para la designación de los ganadores del premio de periodismo? ¡Hay un mundo de irregularidades que deberían ser sancionadas para procesar penalmente al titular de esa oficina!”, exigió el bolero don Memín.
–“Es interesante observar de nueva cuenta este fenómeno que aparece cuando se acerca el final de un sexenio, señaló el poeta Casimiro. Los testigos de la enorme robadera no se quedan callados si no les dan su porcentaje o, en otros casos, los que se enteraron de estos tejemanejes y son despedidos sin la liquidación justa se encargan de distribuir las pruebas del saqueo”, aseveró.
–“Y a todo esto ¿qué ha dicho la más grande promotora de la honestidad y la feroz combatiente de la corrupción?, cuestionó con sorna doña Chela. ¿Acaso persigue esas corruptelas con el mismo afán que si las acusaciones fueran contra autoridades de los gobiernos de sus adversarios?”
–“No va pasar nada, así muestren los videos del saqueo que ha imperado este sexenio, aseguró con pausada voz el viejo Julián. De hecho ya vimos imágenes de cómo se embolsaban fajos de billetes tres prominentes representantes del Gobierno cuatrotero, y jamás de los jamases los vimos rindiendo cuentas ante las autoridades. Cuando se trata de sus amigos imperan complicidades e impunidades, pero cuando el acusado es opositor, todo el peso de la ley contra ellos, así es, así ha sido y así seguirá siendo”, pontificó.
–“¿Entonces tiene razón ese maquillado y copetón personaje presidencial que afirmaba que la corrupción es parte de nuestra cultura?”, cuestionó preocupado el bolero don Memín. “Y si esto fuera así, entonces ¿estamos condenados toda la eternidad a vivir con funcionarios desleales, saqueadores y corruptos? ¡Qué funesto es nuestro destino!”
–“Bien dicen que la corrupción no tiene logo, no color ni emblema de partido, pues existe en todas las corrientes ideológicas y sistemas de Gobierno. Lamentablemente en nuestro país se ha establecido sin pudor porque nadie jamás le ha sabido poner el cascabel al gato, y encarcelar a todo aquél que se atreva a desviar un peso del presupuesto. ¿Habrá alguien que se atreva a acabar con la maldición?, cuestionó el poeta Casimiro y se respondió: eso es algo que no verán jamás estos ojitos”.
–“Pues con alguien hay que empezar, refunfuñó doña Chela, y les prometo que donde yo vea a ese corrupto pelón de Comunicación Social, le voy a echar en cara toda su corrupción y le voy a decir a la gente que no vote por él. Uno por uno irán cayendo estos saqueadores voraces”, amenazó.

