Chapulines patrocinados
La gran mayoría de esos sufragios que le atribuyen a la persona –a Hugo y a Farías—no se los dieron escriturados para que los utilicen a su antojo.
Le han metido mucho ruido a las renuncias de Hugo Juárez y Francisco Farías a su militancia en Movimiento Ciudadano, pues de acuerdo con su aritmética fantasiosa, ambos personajes le van a sumar miles y miles de votos al proyecto que encabeza Pablo Gutiérrez Lazarus.
No es del todo preciso atribuirle a un político los votos que haya recibido en una elección.
Por ejemplo, Hugo Juárez presume haber captado más de 26 mil votos en su anterior participación como candidato a la alcaldía del Carmen por el partido naranja. A Farías Bailón le suman otros 20 mil, y cuando juntan ambas cifras, concluyen que al menos 50 mil votos “se fueron” con ellos, y se los van a aportar a Gutiérrez Lazarus.
Mienten con una pequeña dosis de verdad. O mejor dicho, manipulan cifras reales con sus proyecciones idealistas, pues la gran mayoría de esos sufragios que le atribuyen a la persona –a Hugo y a Farías—no se los dieron escriturados para que los utilicen a su antojo.
Fueron más bien, votos contra el sistema. Y le correspondió a cada uno de ellos encabezar en su momento la fórmula que correspondía a la oposición.
Ahora que ambos volvieron al redil, o que cayeron seducidos por el canto de las sirenas guindas, nadie puede garantizar que vayan a reunir esa cantidad de sufragios, por la sencilla razón de que ya no representan al movimiento opositor, sino que se han vuelto oficialistas.
En ese sentido, habrá que bajarle un poco a las excesivas expectativas que ambos personajes están sembrando.
Ciertamente que son activos valiosos y que su deserción va lastimar las proyecciones que Movimiento Ciudadano había previsto para los próximos comicios y por eso es que se deberían instrumentar estrategias para seguir sumando a su causa, en lugar de seguirse debilitando poco a poco.
Vamos enfrentar un proceso electoral inédito en donde dos fuerzas políticas se encuentran en virtual empate técnico, y todo lo que se haga para restar o sumar para una u otra causa, va incidir necesariamente en el resultado.
Cuenta mucho en este sentido la capacidad financiera que tiene la gobernadora Sansores para apuntalar a su candidato a la gubernatura. Ya vimos que está actuando sin escrúpulos y que se ha dedicado a financiar el chapulineo para generar la impresión de que “los de enfrente” se están debilitando, pero ellos también –el partido oficial– han sufrido deserciones, y ahora mismo enfrentan fuertes divisiones con motivo de la selección de candidatos.
Podrán Layda y sus asesores cooptar liderazgos y personajes importantes del frente opositor, pero mientras mantengan la misma soberbia en el ejercicio de Gobierno, persista la corrupción, el influyentismo, el acoso y persecución contra los distintos y sobre todo mientras sigan sin dar resultados, la inconformidad popular se va transformar en votos de castigo, y esa es la peor amenaza que enfrentan, aunque nos presenten sus imaginarias y fantasiosas proyecciones.

