IMPARABLE CRISIS
Hay una indolencia terrible en este Gobierno. No tienen capacidad de reacción para encontrar vías alternas para solucionar los problemas. Se quedan nada más mirando y buscando culpables…
–“¡Maare!, exclamó asustada doña Chela. Creo que me voy a tener que regresar a la vecina República de Yucatán, antes de que la crisis económica que estamos padeciendo me suma en el fondo del abismo con deudas, impagos, embargos y acoso telefónico de los bancos. Parece que no hay salida a la crisis, y por el contrario lo más seguro es que las cosas empeoren más”.
–“Tienes toda la razón querida comadrita, le contestó el bolero don Memín. La situación está literalmente muerta. Si no fuera por mis clientes cautivos con quienes he venido trabajando desde hace varios años, y porque ya implementé el servicio ambulante y a domicilio, no saldría ni para el camión de los chamacos. No hay turistas, no hay visitantes y los que somos de aquí apenas subsistimos de milagro”.
–“Fíjense que platicando con unos amigos de hace años, narró don Julián, recordábamos que los gobiernos anteriores tenían diversas estrategias para enfrentar las adversidades. Porque esto de la crisis económica no es nuevo ni inédito. Hemos pasado muchas veces por lo mismo, pero el Gobierno implementaba por ejemplo programas de empleo temporal para apoyar a quienes perdían sus empleos o atravesaban por situaciones críticas. Ahora los funcionarios solo se quedan de brazos cruzados”.
–“Es de pensarse lo que va suceder con esas 400 familias del Camino Real que se van a quedar sin sustento por el cierre de la maquiladora, o lo que van a afrontar las mil familias que dependían de sus ingresos en Karims, que va cerrar en octubre. Es una incertidumbre tremenda y lo peor es que los encargados de atender estos problemas en el Gobierno se fueron de puente vacacional, o simplemente ni ven ni oyen” lamentó el poeta Casimiro.
–“Hay una indolencia terrible en este Gobierno, coincidió indignada doña Chela. No tienen capacidad de reacción para encontrar vías alternas para solucionar los problemas. Se quedan nada más mirando buscando culpables de esas crisis en lugar de resolver. Son unos verdaderos incompetentes” acusó.
–Ah, pero son buenos para autorizar puentes laborales, para irse de vacaciones, para endeudarse, para bailar, cantar y festejar, pero no son capaces de resolver los principales problemas del pueblo como es la pérdida de empleos. Son unos auténticos buenos para nada, que en mala hora llegaron al poder desde hace cinco años” lamentó.
–“Nosotros somos culpables de todo esto que está pasando, corrigió don Julián. A tiempo nos dijeron que la Tía gobernanta era lo peor que nos podría pasar, y a pesar de eso se fueron con la finta y ahora estamos comprobando que esa advertencia era terriblemente cierta. Pero de los errores se aprende, y ojalá que esta vez sí sepamos elegir con certeza y que no s dejemos engañar otra vez por los cantos de sirena” concluyó.

