NO ES PABLO
Con base pues, en el discurso de Ariadna Montiel, pudiéramos concluir que no es Pablo el elegido para abanderar la defensa estatal de la 4T y que por tanto, la moneda sigue en el aire.
Si la nueva presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel, sostiene que los próximos candidatos de ese partido deben tener una trayectoria y conducta impecables, y no cargar con expedientes de corrupción, entonces parece que se le va caer la candidatura al presidente municipal del Carmen, Pablo Gutiérrez Lazarus.
Reiteró la nueva lideresa nacional morenista que las candidaturas van a surgir de encuestas con la gente, y no postularán a nadie solamente por el capricho de alguien, léase el caso de la gobernadora Layda Sansores San Román, quien organizó un cónclave a modo, no para elegir a su mejor prospecto, sino para presentarlo como su ungido.
Con base pues, en el discurso de Ariadna Montiel, pudiéramos concluir que no es Pablo el elegido para abanderar la defensa estatal de la 4T y que por tanto, la moneda sigue en el aire. Continúan vivas las aspiraciones de Liz Hernandez, Aníbal Ostoa, Rocío Abreu y Manuel Zavala.
No importa que en Campeche hayan simulado un consenso y la unidad en torno a Pablo. La orden de la dirigencia nacional es hacer encuestas y definir quién es el (la) mejor posicionado (a).
¿Se le va caer el teatrito entonces a Layda Sansores y su proyecto de títere? Puede ser. Hay muchísimas posibilidades de que así sea y que todo el montaje que armó la gobernadora sea tomado como un ejemplo nacional de lo que no se debe hacer…
Porque vale la pena insistir en el tema: Pablo Gutiérrez no es un personaje a quien se le pueda endilgar el calificativo de “impecable”. Es más, ni siquiera es morenista y no puede defender a la 4T porque no cree en ese proyecto.
Pablo cree en su proyecto, en sus ideas y en su modo peculiar de hacer política. No es impecable porque arrastra varios expedientes de la Auditoría Superior de la Federación por desvío de recursos, y está vigente una orden de aprehensión por una denuncia interpuesta por el IMSS hace algunos años.
Pablo tiene la mancha de la corrupción por todas partes, y muchos carmelitas lo catalogan incluso como arbitrario, prepotente y soberbio.
No reúne pues los requisitos que planteó la lideresa nacional de Morena. Más bien, es la antítesis de todo lo que ha venido planteando ese partido al menos en el discurso. Si quien candidato impecable, hay que decirlo de una vez: Pablo no lo es.
Y habrá que tomar también muy en serio la advertencia de Montiel: aunque Pablo esté arriba en las encuestas, si no cumple con los principios y los requisitos que ahora se están exigiendo, no va ser el candidato.
Muy dura la advertencia. Parece que se le está cayendo la postulación al que prefiere ser perro que campechano.

