Opinión

¿PELIGRA LA ALIANZA?

Es muy probable que las versiones de esa ruptura entre el PVEM yMorena sea parte de una estrategia de los propios verdes para vender caro su amor, o para cotizarlo más caro.

La llegada del nuevo delegado nacional del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Verde Ecologista en Campeche Iván Gregorio Valenzuela Sánchez encendió los focos de alerta en el “cuarto de guerra” de la gobernadora Sansores, pues lo primero que se ha manejado es la posibilidad de que se rompa la alianza que tiene con Morena.

Ya rompieron de plano en San Luis Potosí, están a un paso de hacerlo en Quintana Roo, y se dice que habría divergencias incluso en la ciudad de México.

En los hechos, el PVEM no representa mucho en Campeche. Con ese 5 por ciento que ha mantenido como preferencia electoral según la mayoría de las encuestas, es obvio que por sí mismo no tiene ninguna posibilidad de ganar la gubernatura, y vaya, ni siquiera podría quedarse con algún Municipio o distrito electoral.

Pero si va en alianza es otra cosa. Ese cinco por ciento –o 4.5 para ser más certeros—pudiera ser la diferencia en los comicios venideros. Baste recordar que la señora Sansores no ganó sola con Morena. De no haberse aliado con el PT, otra historia estuviera viviendo nuestro Estado con Eliseo Fernández como gobernador.

La reflexión obligada es que si Layda Sansores, que llegó a Campeche en 2021 con un arrastre que en las encuestas le daba el 40 por ciento de las preferencias ciudadanas, tuvo que sufrir para ganarle a Movimiento Ciudadano, ¿qué se puede esperar de una candidata débil y ‘marcada’ con el sello Sansores como es Liz Hernández?

Tampoco Pablo Gutiérrez tiene el arrastre que presume. Fuera de Ciudad del Carmen pocos lo conocen, y lo peor es que hasta el voto cautivo de los isleños hacia Morena está a punto de perderse. Tantos desdenes y malos tratos hacia ese Municipio han creado un fantasma que aterroriza a los morenistas y a la propia gobernadora, y se llama voto de castigo.

En este tenor, es más que claro que a Morena le urge mantener la coalición, tanto con el Verde como con el PT.

Es muy probable que las versiones de esa ruptura entre el PVEM y Morena sea parte de una estrategia de los propios verdes para vender caro su amor, o para cotizarlo más caro.

Asustan con el petate del muerto de que podrían ir en alianza con Moci, para que la gobernadora, o más alto, la Presidencia de la República, les incrementen la mesada, o acepte sus exigencias de que les cedan sin tantos pataleos, las candidaturas a gobernador en San Luis Potosí, en Quintana Roo y en Chiapas.

Si esas demandas fructifican, el PVEM mantendrá su coalición con Morena y el PT, seguramente a cambio de algunas alcaldías y distritos en Campeche. Los verdes nunca han peleado por democracia, pluralidad o transición política. Ellos solamente ven por sus intereses.

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