LA CLOACA DE LA POLÍTICA | 4 DE ABRIL DE 2026
Lo cierto es que todo ese reglamento está siendo violentado impunemente en Campeche, no solo por los “aspirantes” o “referentes”, sino por la propia gobernadora Layda Sansores San Román.
Predicar en el desierto
Desde mediados de marzo, el secretario de Movimientos Sociales del Comité Nacional de Morena, Manuel Zavala Salazar, ha estado replicando en sus redes sociales, parte del reglamento que su partido definió para quienes aspiren a ser “coordinadores” estatales, municipales o distritales de la cuarta transformación.
Son textos que se refieren a las prohibiciones que la dirigencia nacional de Morena impuso para los que aspiren a alguna de las candidaturas que estarán e disputa en los comicios del año venidero. Entre los lineamientos dictados desde la Comisión Nacional de Honestidad y justicia del CEN de Morena, Zavala Salazar replicó:
Regla 1.- Las personas que quieran participar no podrán promover su imagen a través de anuncios espectaculares bajo cualquier modalidad.
Regla 2.- Evita incurrir en actos anticipados de campaña o violentar las leyes electorales.
Regla 3.- Evita utilizar recursos públicos de cualquier naturaleza
Regla 4.- Evita entregar despensas, artículos electrodomésticos o cualquier otra dádiva.
Regla 6.- Evita realizar expresiones de desprestigio, descalificación o agresión contra otras personas participantes o alentar entre sus simpatizantes el ataque, la calumnia, la confrontación o la violencia.
Por alguna razón, Zavala Salazar omitió citar la regla 5, que ordena “no realizar actos o eventos dispendiosos o desplegar campañas de comunicación ostentosas”.
Lo cierto es que todo ese reglamento está siendo violentado impunemente en Campeche, no solo por los “aspirantes” o “referentes”, sino por la propia gobernadora Layda Sansores San Román.
Parece pues, que el buen Zavala predica en el desierto, que sus advertencias son tomadas a ‘guasa’ por los desbocados aspirantes morenistas, quienes están dilapidando de manera insultante el recurso público, y descaradamente pisotean los ordenamientos de la Comisión Nacional de Honor y Justicia.
Es prematuro especular sobre si en Morena aún es rescatable la congruencia, o si, como todos suponemos, van a disfrazar o maquillar estas violaciones a la ley electoral, basados en su desesperación de ganar las elecciones.
Porque hay que decirles que arrancan con mucha desventaja. Sus encuestas a modo no convencen a nadie, ni a ellos mismos, de esas “preferencias” que supuestamente los favorecen.
Lo que subyace abajo, en la sociedad, en ciudadanía, en la gente, en el pueblo, es un amplio rechazo, un escandaloso repudio y una creciente amenaza de que habrá voto masivo de castigo. Y por más brincos que den, su destino ya está marcado.

