¡CLAUDIA AFERRADA CON LOS MÉDICOS CUBANOS! | Por: Locutor Dr. René Narváez Lozada “La voz de México”
* Nuestra presidenta, la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, ha reiterado su firme intención y respaldo a la continuidad del personal médico cubano en el país. Insiste, pues, en la cooperación y asistencia médica de Cuba a México. Esto, a pesar de las múltiples protestas y las crecientes presiones externas, una decisión que, sin duda, llama poderosamente la atención.
Sobre este espinoso tema, y a reserva de su mejor opinión, les comparto los siguientes apuntes:
La Presidencia se pronuncia en “Defensa del acuerdo bilateral”
La presidenta Sheinbaum, en su criterio personal, sigue defendiendo los acuerdos con el gobierno de Cuba. A su juicio, los resultados han sido “muy positivos” y, sobre todo, “de mucha ayuda para el pueblo de México”.
En su argumentación para dar continuidad al apoyo del servicio médico cubano, la presidenta destacó que “los médicos cubanos fueron fundamentales durante la pasada epidemia mundial de COVID-19”. Y, tras la fatal pandemia, según sus palabras, los médicos cubanos “han continuado ayudando y apoyando sin descanso en muchas zonas rurales del país donde existe una real escasez de médicos especialistas mexicanos”.
Sin embargo, el personal médico mexicano califica estas afirmaciones como una falsedad. Argumentan que el criterio de la presidenta no está debidamente sustentado, pues en México existen suficientes médicos especialistas mexicanos capaces de atender a nuestra población. Lo único que, a su parecer, les ha impedido ejercer son las trabas burocráticas en la contratación por parte de instituciones públicas como el IMSS, ISSSTE, ISSEMYM y otros servicios médicos y hospitalarios.
Cabe señalar la flagrante disparidad: mientras a los médicos cubanos se les paga 12 mil dólares mensuales o más por especialidad, a los profesionales de la salud mexicanos se les pretende remunerar con sueldos que oscilan entre los 20 mil y 49 mil pesos mensuales, es decir, apenas unos dos mil a tres mil dólares al tipo de cambio actual. Una injusticia y un marco de referencia desproporcionado en comparación con sus homólogos cubanos.
Por otra parte, y derivado de las investigaciones y denuncias públicas que hemos realizado algunos periodistas, la presidenta ahora afirma que el pago a los cubanos será una “remuneración directa a los médicos”. Lo que la opinión pública considera que es una MENTIRA.
La presidenta ha declarado que México paga directamente los salarios a los médicos cubanos, desmintiendo las versiones sobre irregularidades en sus condiciones laborales y rechazando que el gobierno cubano se quede con la mayor parte del pago. Una versión que, hasta el momento, “no está comprobada”.
Sheinbaum ha insistido en que México “nunca cederá” ante las presiones externas, especialmente del gobierno de Estados Unidos, que, según ella, ejerce influencia por “causas meramente políticas” para obligarla a terminar con esta colaboración.
Por ello, ha declarado categóricamente que no pondrá fin a la colaboración médica cubana, a diferencia de otros países de la región centro y sudamericana que sí lo han hecho. Por ejemplo, naciones como Venezuela han suspendido acuerdos.
Finalmente, la presidenta de México considera “muy importante para México el intercambio de conocimientos médicos”.
En este sentido, resalta los “avances importantes” en descubrimientos y desarrollos médicos de Cuba, citando el tratamiento para el pie diabético. Se ha mencionado, incluso, “la apertura de clínicas especializadas con medicina cubana en México”, lo que, según sus partidarios, “robustecería la necesidad de esta colaboración binacional”.
No obstante, la decisión de Sheinbaum de mantener esta cooperación de Cuba a México, calificada por muchos como injustificada, ha desatado y generado un debate significativo en los tres sectores: político, social y en la opinión pública, así como a nivel internacional. Quienes investigan y conocen la realidad del estado cubano, que en realidad tiene el control y manejo del pago y las condiciones de contratación laboral de estos médicos, denuncian que estos profesionales son sometidos a una “esclavitud laboral” y a condiciones que violan la dignidad humana y sus derechos fundamentales. Una afirmación que, como periodistas, hemos “investigado y comprobado debidamente”.

