¡YA SALIÓ EL PEINE! MARCELA NECESITA SER DIPUTADA FEDERAL | Por: Estamos Unidos Campechanos

Gracias a los diputados traidores al pueblo, diputados locales estériles de MORENA, PT, VERDE y MOCI de Campeche, que nos han endeudado a todos los campechanos por más de 20 años, por más de 1,000 millones de pesos, le llegará más dinero a la Secretaría de Seguridad, montos millonarios que para la familia Sansores y cómplices, significan más negocios, y Marcela, es quien firma los cheques de todo este robo sexenal, por eso necesita con urgencia que Campeche la quiera, la acepte y voten por ella.
El fuero constitucional en México otorga inmunidad procesal a diputados federales, senadores y otros altos cargos mientras están en funciones: no pueden ser detenidos ni procesados penalmente por la justicia ordinaria sin que antes la Cámara de Diputados apruebe una declaración de procedencia (desafuero). Este proceso es político y depende de mayoría legislativa, lo que puede tardar meses o incluso no ocurrir, convirtiéndose en un escudo temporal ante investigaciones penales, órdenes de aprehensión y procesos judiciales.
Por eso, muchos políticos señalados por corrupción buscan ser diputados federales: el fuero les da protección legal, tiempo, poder e influencia para negociar, frenar procesos o ganar impunidad. La figura ha generado fuerte rechazo social: distintas encuestas han mostrado que alrededor del 90% de los mexicanos apoyan eliminar el fuero porque lo consideran una herramienta que facilita la corrupción y la desigualdad ante la ley.
Por eso vemos a Marcela, desesperada buscando las selfies, fotos con multitudes y eventos llenos, haciendo videos donde siempre tenga que hablar, mostrar su cuerpo y su cara “angelical”, busca que le digan “La Maestra” para alejarla del tan famoso “Fuera Marcela”, por eso necesita aparecer en los martes del jaguar y eventos de gobierno, muchas veces con acarreados, porque eso construye una narrativa visual de popularidad, legitimidad y aceptación social, incluso cuando no existe realmente.
Las redes sociales amplifican este efecto: una foto vale como “prueba” de que la gente los apoya, genera percepción de fuerza, influencia mediática, capacidad de convocatoria y “efecto arrastre” sobre los indecisos. Además, las estructuras partidistas saben que la imagen de masas sirve para negociar candidaturas, financiamiento, acuerdos políticos y posicionamiento en la opinión pública.
Marcela se parece a una barbie chafa, la vez acariciando gente, abrazando, montando en bicicleta, unas noches con vestidos ligeros echados en la cama para despertar la virilidad de los y las campechanas, otras veces de abuela maternal, pero no deja de ser la mujer manipuladora mentirosa, corriente y ladrona que lesionó a los policías buenos, mujeres honestas que violaron sus derechos, que hasta ahora el gobierno y derechos humanos se niegan hacerles justicia.
Queda descubierta su necesidad “Jurídica” pero también, la raíz de todo esto son sus rasgos psicológicos y dinámicas personales: necesidad constante de validación, narcisismo político, miedo a la irrelevancia, obsesión con el reconocimiento y dependencia emocional del aplauso. Muchos mienten o simulan respaldo porque el poder para ellos no es servicio, es refugio del ego, herramienta de control y mecanismo para ocultar sus carencias personales o morales. Necesitan verse amados, admirados y “grandes”, aunque sea fabricando la escena. En resumen: no buscan gente por vocación; buscan gente para sentirse invencibles.

