Opinión

Si la cabeza de todo ese engranaje no está acostumbrada a trabajar y a dar resultados, ¿qué podemos esperar de sus subalternos? No hay que olvidar que la Tía nunca ha trabajado en su vida.

EL DIARIO DE LA TÍA

Gobierno de flojos

–“Ahora resulta que el “puente” que le regaló la Tía gobernanta a los alumnos y maestros de educación básica, también fue adoptado por los empleados de las dependencias estatales, y hasta por el Poder Judicial, que se sopetón anunció que las audiencias y juicios programas para este jueves 17 y viernes 18, se pospondrán en fechas por definir”, se quejó el bolero don Memín.

–“No solo eso compadrito, respondió de botepronto doña Chela, hasta la agencia reguladora de transporte informó que suspenderá labores en estas fechas, por lo que volverán a trabajar hasta el 21 de septiembre, como si se merecieran tanto descanso y lo peor, como si no hubiera mucho trabajo por hacer”.

–“Imagínense que mis nietos que estudian en la preparatoria, añadió do Julián, habían programado aprovechar el asueto para acudir a la agencia del transporte a canjear sus tarjetas del Ko’ox, ya que pronto perderán vigencia y no podrían abordar las unidades. Pues resulta que ya no podrán acudir, porque tampoco trabajarán en esa oficina” se quejó.

–“Tantos días de asueto, las constantes salidas de la gobernanta a vacacionar, o a pasear al extranjero, son pruebas contundentes de que no quieren trabajar. Que tenemos un Gobierno de flojos, en donde lo que menos les importa es dar resultados. Ellos tienen seguros sus cheques, o transferencias quincenales, y mientras menos trabajen, para ellos mejor”, apuntó por su parte el poeta Casimiro.

–“Ya no hay vergüenza, ya no hay decoro, ya no hay honor, ya no hay respeto a los compromisos laborales, lamentó doña Chela. En mis tiempos como burócrata estatal, trabajábamos incluso en días festivos con tal de sacar la chamba, y si había gente en la oficina, no nos íbamos hasta que la última persona sea atendida. ¡Cómo ha cambiado todo, pero para mal!” lamentó.

–“No sé de qué se espantan, atemperó el bolero don Memín. Si la cabeza de todo ese engranaje no está acostumbrada a trabajar y a dar resultados, ¿qué podemos esperar de sus subalternos? No hay que olvidar que la Tía nunca ha trabajado en su vida. Ser diputada federal o senadora es un privilegio, no un trabajo. Se ausentaba cuando quería y se presentaba a las sesiones cuando le daba la gana, tal y como hace ahora. Lástima que su flojera ya se la contagió al resto del aparato de Gobierno” aseveró.

–“La verdad, intervino don Julián, es que somos mal ejemplo en todos los aspectos. Nulos resultados en atracción de inversiones, en generación de empleos, en cifras de seguridad, en economía, en salud, en educación, en turismo, etcétera. Todo gracias a que este Gobierno no trabaja, y cuando debería redoblar el esfuerzo para contrarrestar los malos resultados, deciden autorizarse media semana de puente como si se merecieran un premio. ¡No tienen vergüenza!” concluyó.

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