LocalesOpinión

PIZZALANDIA

Que nos presten Pashita y la Tía, los lentes donde ven al mundo color de rosa, porque nuestra triste realidad es que todos los días hay cierres de negocios, sean comercios, restaurantes o empresas familiares…

–“¿Cómo ven, preguntó el bolero don Memín, que según “Pashita” el fomentador de desarrollo económico de la Tía gobernanta, tan solo en los últimos meses se han asentado 17 nuevas empresas en la entidad y que eso ha propiciado el repunte del empleo y que las cosas van viento en popa?”.

–“Pues que nos presten Pashita y la Tía la lupa o los lentes donde ven al mundo color de rosa, porque nuestra triste realidad es que todos los días hay cierres de negocios, sean comercios, restaurantes o empresas familiares porque la crisis económica stá cada día peor, sin que se vea en el horizonte alguna luz que ilumine esta oscura noche” respondió el poeta Casimiro.

–“Creo que el funcionario que anda con su localizador en la muñeca para que no se le escape a las autoridades aclaró que se trata de nuevas pizzerías que han llegado a la ciudad –respondió doña Chela—que  si bien no generan gran cantidad de empleos, sí por lo menos permitan ocupar alguna mano de obra. A ese se suma la cementera y los empleos que está generando la empresa que instala el gasoducto” completó.

–“Lo de la cementera y lo del gasoducto ya es cuento viejo, respondió el viejo Julián. Pashita se refería exclusivamente a las pizzerías del consorcio gasolinero español que es de las pocas que se han quedado en la entidad y que han generado empleos. Qué bueno por ellos porque se la están rifando duro, pero con honestidad no creo que la apertura de pizzerías sea motivo de fiesta en ninguna parte” indicó.

–“La mediocridad de nuestro fomentador de desarrollo económico salta a la vista al conformarse con estos resultados, pero ¿qué más puede hacerse? No hay infraestructura para el asentamiento de empresas como tampoco lo hay para la construcción de unidades habitacionales, ya sabemos que la industria de la construcción igual genera una importante derrama económica. Se postergó por casi cinco años lo del acueducto de Hobomó, y ahora que este Gobierno ya está por irse, quiere acelerar su construcción, pero no es algo sencillo” explicó el poeta Casimiro.

–“La falta de agua también impidió que se construyera el nuevo centro comercial en la zona de hospitales, y aunque se quiso culpar de ese atraso al Ayuntamiento y a la alcaldesa Bibiana, la realidad es que si no se cuenta con infraestructura mínima como es el agua potable, poco se puede hacer en materia de nuevas construcciones. La verdad es que todo este atraso es culpa de la Tía y de sus asesores foráneos que nunca supieron qué hacer para promover el desarrollo del Estado y que ahora se conforman y hasta brincan de felicidad por la llegada de una nueva pizzería. De pena ajena” remató el bolero don Memín.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *