Opinión

LA CLOACA DE LA POLÍTICA | 25 DE JULIO DE 2026

La orden a los consejeros electorales es tajante: ”no veo ni oigo lo que hagan los morenistas, pero, si los de Moci o el PRI realizan este tipo de eventos, entonces la sanción tiene que ser implacable”.

OJOS QUE NO VEN

La Junta General Ejecutiva del Instituto Electoral del Estado de Campeche (IEEC) está haciendo historia al lado de Morena. En su más reciente resolución, los consejeros electorales dictaminaron que para que exista alguna violación a las normas, actos anticipados de campaña, derroche de recursos públicos, etcétera, ellos deben verlo con sus propios ojos.

Al menos ese destino le dieron a cuatro escritos de queja promovidos por Movimiento Ciudadano contra diversos actores vinculados a Morena, entre ellos la gobernadora Layda Sansores San Román y el exalcalde de Carmen Pablo Gutiérrez Lazarus.

Las denuncias señalan presuntas violaciones a los principios de imparcialidad, neutralidad y equidad en la contienda, además de posibles actos de promoción personalizada, uso indebido de recursos públicos y, en uno de los expedientes, actos anticipados de campaña derivados de un evento político realizado el pasado 30 de junio.

Pero es no es lo importante. Vaya, el silogismo implementado por los consejeros electorales campechanos es el siguiente: no importa de qué acuses a los aspirantes de Morena, lo que cuenta es que tales irregularidades sean atestiguadas por la autoridad electoral. Y eso, realmente es otra de esas aberraciones jurídicas que a nos ha acostumbrado el Gobierno de la señora Sansores.

Las quejas numeradas con los expedientes JGE/A098/2026, JGE/A099/2026, JGE/A100/2026 y JGE/A101/2026, no serán admitidos, ni los responsables de las violaciones serán apercibidos, “hasta contar con el resultado de una inspección ocular”.

Por ejemplo, si los mocistas denunciaron que Pablo Gutiérrez y Liz Hernández efectuaron el domingo pasado actos anticipados de campaña en el auditorio municipal de Hecelchakán, (o en cualquier otro edificio público o privado), los consejeros tendrán que trasladarse hasta el sitio para corroborar con sus propios ojos lo que denuncian los de Moci.

Lógicamente que cuando los consejeros lleguen a inspeccionar, se van a encontrar con un local vacío, y habrá desaparecido hasta la más mínima prueba de que ahí se haya realizado un acto partidista. Y como no van a encontrar nada, lo que van a concluir es que no hay elementos de prueba para proceder en contra de los denunciados.

“Ojos que no ven corazón que no sienten” van a decir los consejeros del IEEC cuando los representantes de Moci les pregunten qué ha pasado con la investigación.

Es decir, la orden a los consejeros electorales es tajante: ”no veo ni oigo lo que hagan los morenistas, pero, si los del Moci o el PRI realizan este tipo de eventos, entonces la sanción tiene que ser implacable”.

Y no. Que el amable lector no crea que estamos hablando de ficción. Es la triste realidad de nuestras autoridades electorales. Ciegos y sordos y mudos ante las quejas contra Morena, pero inflexibles e implacables cuando se trata de la oposición.

Que quede claro de una vez: en Campeche las autoridades electorales no son confiables.

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