GRIS PANORAMA PARA 2026
Este año, quizá en el segundo semestre, se definirán quiénes van a contender por la gubernatura y después de eso va ser un encontronazo de todos contra todos.
Aunque lo correcto, idóneo y protocolario es enviar nuestros buenos deseos para que 2026 sea un mejor año que éste que está a punto de bajar la cortina, la triste realidad nos obliga a advertir que tenemos en frente un panorama sombrío, difícil en cuanto a lo económico, inestable en lo político y muy riesgoso para quienes ejercemos el oficio del periodismo.
El 2025 no fue un buen año para la economía nacional. Empezó a aflorar toda la suciedad que escondía bajo la alfombra el Gobierno de López Obrador, por ejemplo la escandalosa deuda pública de entre 16 y 17 billones de pesos, casi el 40 por ciento del Producto Interno Bruto Nacional.
En el ámbito estatal las cosas no pintan diferentes. Al contrario, parece que la economía va empeorar pues las finanzas estatales ya fueron hipotecadas para los próximos 20 años, y no hay claridad en torno al destino del dinero. El Congreso aprobó la contratación de los mil millones de pesos, pero aún no han precisado qué se hará con ese dinero.
Si ya de por sí había mucha confusión, con la versión de que parte de la deuda se va usar también para asuntos de salud y del sector agropecuario, las dudas aumentaron más.
En lo político vamos a vivir una guerra encarnizada por la sucesión gubernamental. Este año, quizá en el segundo semestre, se definirán quiénes van a contender por la gubernatura y después de eso va ser un encontronazo de todos contra todos. No se descarta que Morena termine 2026 con una fisura de varios segmentos.
En el ámbito gubernamental, es claro que la gobernadora Sansores va meter todo el acelerador para consumar sus obsesiones de venganza. Ya solamente le queda año y medio para meter a la cárcel a sus adversarios y si no los pudiera encarcelar, al menos tratará de arruinarles su carrera político.
Su prioridad es el desafuero de Alito como un paso previo a su confinamiento penitenciario. Si no lo logra este año ya no lo conseguirá jamás. Otros adversarios como Eliseo Fernández también tendrán que sortear la ira de la señora.
De resultados ni hablemos. Este Gobierno ha sido un total fracaso. Hay retroceso en todos los aspectos, y los más sensibles son los temas económicos y de seguridad y en ninguno de ambos aspectos se ve que pueda haber mejoría. Al revés, cada día empeorará la situación.
En este contexto sombrío, no hay más que desearle a nuestros lectores, mucha fortaleza para saltar con éxito las adversidades, y mucha sapiencia para preparar el futuro y no caer otra vez en el engaño que representó Morena hace cinco años. Ya demostraron que no saben gobernar. Hay que darles el relevo.

