EXPEDIENTE | SE “CLAVAN” 300 MDP PARA MEDICAMENTOS
Padres de familia con hijos que enfrentan cáncer, médicos, enfermeras y personal administrativo del Centro Estatal de Oncología (CEO), se preguntan: ¿a dónde fueron a parar los 300 millones de pesos que la Secretaría de Salud federal destinó en julio de este año para Campeche?
Y lo preguntan, porque los pacientes con cáncer se siguen quejando de que existe un alarmante desabasto de medicamentos.
Lo peor es que fuentes fidedignas aseguran que recibieron instrucciones “de arriba”, para negarle la atención a derechohabientes del IMSS y del Issste con padecimientos oncológicos, sean niños o adultos.
La relatoría que nos hicieron llegar padres de familia y personal médico de ese nosocomio recuerda que, en julio pasado, pacientes con cáncer protestaron por la falta de medicamentos, por lo que la Secretaría de Salud federal ordenó canalizar 300 millones de pesos a Campeche para el abastecimiento de esos fármacos.
En agosto pasado, el secretario de Salud, Orlando Alvarado Rivadeneyra, informó que se tuvo que realizar una adquisición extraordinaria de Ifosfamida y Palbociclib, con un costo superior a 96 mil pesos, para garantizar tratamientos específicos, y en julio hicieron una compra extraordinaria de Buprenorfina y Tapentadol por la suma de 117 mil 942 pesos, para un total de casi 214 mil pesos.
Sin embargo, los paterfamilias denunciaron faltantes de medicamentos como Mercaptopurina, además de insumos necesarios para las quimioterapias. Posteriormente, el IMSS-Bienestar informó la entrega de un primer cargamento de medicamentos al hospital.
El secretario de Gobierno, Víctor Manuel Sarmiento Maldonado, incluso reconoció que parte de los 300 millones de pesos, serían utilizados para atender el desabasto del Centro Estatal Oncológico de Campeche (CEO). El problema es que el desabasto persiste, por lo que va de nuevo la pregunta: ¿quién se quedó con los 300 millones de pesos?
Los pacientes y sus familiares reconocen que el servicio que brinda el personal administrativo y médico del CEO es excelente, el problema es que continúa el desabasto de medicamentos y para variar, ya les notificaron que “por órdenes de arriba” ya no se atenderá a los derechohabientes del IMSS ni del Issste.
El famoso dicho del expresidente AMLO de que su sistema universal de salud sería mejor que el de Dinamarca, quedó en una fugaz llamarada de petate porque, en los hechos, la administración de Morena en materia de salud, no resultó igual a la de sus antecesores, sino muchísimo peor.
Lo interesante es que en 2026, pese a la existencia de recursos públicos para salud y de los 300 millones de pesos adicionales, se registraron denuncias por desabasto de medicamentos oncológicos. En julio, incluso, se documentaron cancelaciones de tratamientos de menores.
Los familiares de pacientes han denunciado la falta de Mercaptopurina, Metotrexato, Mesna, Heparina y bombas de infusión, soluciones necesarias para quimioterapia y reportaron gastos de entre 20 mil y 50 mil pesos mensuales para suplir algunos medicamentos e insumos.
La Secretaría de Salud reconoció faltantes de Ifosfamida y Palbociclib y reportó compras extraordinarias para resolverlos, sin embargo, fue un paliativo, porque el desabasto continúa.
Existe preocupación del personal médico y administrativo del CEO por esta medida, ya que muchos pacientes se quedarán sin atención médica, y por ende, se ponen en riesgo sus vidas y su salud, porque sus tratamientos contra el cáncer quedarán truncados.
Lo que más indigna, insisten los padres de familia y los propios pacientes, es que el irresponsable, inhumano y apático Gobierno de la señora Sansores prefiere destinar más de 600 millones de pesos para construir un “foro” que solo servirá para tres o cuatro conciertos al año, pero que el resto de los meses será un verdadero elefante blanco.
Y ante la incertidumbre de no saber el paradero de los 300 millones de pesos que canalizó el Gobierno Federal, exigen a los órganos de fiscalización que inicien las pesquisas correspondientes, porque con eso de que estamos en el “Año de Hidalgo” lo más probable es que ese dinero ya esté viajando a alguno de los paraísos fiscales que existen en el mundo.

