EL JUNIOR DE MARCELA
Mientras la propia gobernadora, su comadre Marcela Muñoz, el Fiscal Jackson Villacís y el vicefiscal Arturito Bravo se dan vida de lujos y ostentaciones, en Campeche aumenta la violencia…
No ha marcado la diferencia para bien como vicefiscal de la Fiscalía General del Estado de Campeche, pero Arturo Bravo Muñoz, el junior de la comandanta Marcela Muñoz Martínez, es protagonista consuetudinario de escándalos de todo tipo.
Desde violar áreas restringidas en zonas arqueológicas, presumir en las redes sociales sus viajes al extranjero, y demostrar impúdicamente la vida de nuevo rico que ha podido disfrutar desde su llegada a Campeche.
Recientemente, algunas páginas digitales ilustraron las nuevas ostentaciones del junior Bravo Muñoz: un reloj Rolex de oro valuado en casi un millón y medio de pesos, y una camioneta GMC CANYON 2026 de otro millón y medio de pesos.
Ambos hechos por sí mismos, debieron fundamentar el inicio de una carpeta de investigación en la Contraloría del Estado, ahora ostentosamente llamada Secretaría Anticorrupción, pero ya vimos que en el Gobierno de la señora Sansores esa institución está solo de membrete, o bien, es usada como arma contra los enemigos del régimen o contra algunos indisciplinados del Gobierno.
La propia Fiscalía General del Estado debería investigar el origen de reloj de oro y de la camioneta de lujo, pues no solamente es evidencia de enriquecimiento inexplicable, sino que genera sospechas sobre tratos oscuros con grupos delincuenciales, quienes a través de esos ostentosos obsequios, estarían comprando protección y complicidad.
Así hayan sido regalos de su madre, doña Marcela Muñoz, la sospecha es la misma: ¿de dónde obtiene el dinero la jefa policiaca para darse ese lujo y entregar esos regalos ostentosos a su vástago consentido?
No extraña que nadie, en el Gobierno de la señora Sansores haya salido a defender al junior. Por un lado porque se trata de una acción indefendible, y por otro porque saben que hablar del tema expandiría la fama del muchacho por sus ostentosas propiedades y adquisiciones.
Lo que se demuestra una vez más, es que en Campeche el llamado de la presidenta Sheinbaum a la austeridad y a no dar esas muestras de lujos y extravagancias, han valido para un soberano cacahuate. Ni la gobernadora ni Marcela son ejemplo de un ejercicio gubernamental austero, sino todo lo contrario.
Y mientras que la propia gobernadora, su comadre Marcela Muñoz, el Fiscal Jackson Villacís y el vicefiscal Arturito Bravo Muñoz se dan vida de lujos y ostentaciones, Campeche sigue destacando como un Estado en donde la violencia va en aumento.
Que siete de cada diez campechanos se sientan cada vez más inseguros, es reflejo de esa frivolidad con que nuetras autoridades pooliciacas se desempeñan.
En pleno “Año de Hidalgo” la familia feliz, los Bravo Muñoz siguen presumiendo polos frutos de su saqueo, haciendo alarde, además de la impunidad que les confiere la gobernadora Sansores. Una manchita más a la jaguara.

