MIENTRAS DENUNCIAN QUE LA ACTIVISTA ES PRESA POLÍTICA, LAYDA AFIRMA QUE DEFENSORES DE DERECHOS HUMANOS HAN TENIDO MUCHAS BARRERAS
Al afirmar que no es fácil sobrevivir a tantas barreras que durante años han tenido los defensores de derechos humanos, incluso a cambio de sus vidas, la gobernadora Layda Sansores conmemoró su “travesía por el desierto” y narró su odisea personal de 30 años para llegar al poder.
En el Congreso Nacional “La Defensa de los Derechos Humanos: Retos y Desafíos de las Instituciones de Protección en la Ruta por la Justicia Social”, celebrado en Campeche, y mientras activistas han levantado la voz para denunciar el injusto y riesgoso encarcelamiento de una compañera con embarazo de alto riesgo, la mandataria expresó que los caminos se trazaron con sangre y transitaron en selvas silenciosas, y aseguró que en Campeche se tardó para que fuera tema de Gobierno y discusión.
Con la solemnidad que amerita un foro internacional, la mandataria afirmó que ella sufrió, luchó y pasó “30 años en el desierto” para que Campeche tuviera alternancia en el poder.
“Rasgando la montaña, fuimos capaces de escalarla entre riscos y dolores y sangre, porque también tuvimos nuestros muertos para llegar a la cima, para construir un mundo diferente en Campeche”, declaró con tono épico, mientras indicadores nacionales ubican a nuestra entidad en los últimos lugares en desarrollo económico.
La gobernadora aprovechó para recordar que ella sí sabe lo que es que le v¡olaran sus derechos, aunque no detalló si eso ocurrió antes o después de asumir el cargo, y alertó sobre “los que quedaron heridos, los que perdieron el poder después de 93 años”.
Sansores reconoció que, en los momentos de mayor desesperación, pensaba en organizaciones como Amnistía Internacional, a quienes solía escribir cartas, y que estos 5 años de Gobierno han sido igual de duros, pues “no ha sido fácil empezar a empedrar estos caminos”.

