Opinión

¿RENUNCIA O VETO?

Lo cierto es que el llamado presidencial tiene razón de ser. Tanto Pablo como Liz se encuentran en abierta campaña anticipada, derrochando recursos públicos y utilizando sus cargos para catapultarse.

La recomendación de la presidenta Sheinbaum, para que renuncien a sus cargos en el Gobierno aquellos (as) que tenga aspiraciones políticas, cayó en oídos sordos. No ha habido ningún comentario ni de la gobernadora Sansores ni de algunos de los aspirantes a sucederla.

La primera que debería presentar su carta de renuncia es la Secretaria de Gobierno Liz Hernández, sewa porque aspira a ser candidata a la gubernatura, o porque según el “plan B” que se ha diseñado para ella, buscará ser diputada federal por el primer distrito. Mismo cargo al que aspira el diputado Antonio Jiménez, por lo que no se descarta otro encontronazo en el oficialismo.

El que no va renunciar a su cargo es Pablo Gutiérrez. Si por él fuera, incluso haría campaña político mientras despacha al mismo tiempo en la alcaldía carmelita. No se puede despegar de su principal fuente de financiamiento y quizá se sienta desprotegido si no tiene un cargo público.

Pero tienen que responder al llamado de la presidenta. Y quien die ser su principal seguidora y admiradora  en Campeche, es la señora Sansores San Román, por lo que debería defender la postura presidencial, y exigir a sus subordinados que si quieren competir, que primero deben renunciar.

Hay que observar que la exigencia de presidenta Sheinbaum a los que tienen aspiraciones políticas, es que renuncien desde ahora. No en junio, cuando se den a conocer los resultados de las encuestas y se defina a los que serán los “coordinadores estatales de la cuarta transformación” es decir, lo que van a ser candidato a gobernadores 8as) de sus estados.

Si no acatan la orden presidencial de renunciar desde ahora, se expondrían a un veto presidencial a sus futuras aspiraciones. Y el silogismo tiene bastante lógica: si ahora que son funcionarios no respetan una orden presidencial, en caso de que logren el ´pexito en la campaña, tampoco van a ser gobernadores leales.

Lo cierto es que el llamado presidencial tiene razón de ser. Tanto Pablo como Liz se encuentran en abierta campaña anticipada, derrochando recursos públicos y utilizando sus cargos para catapultarse, lo que no es ético y mucho menos legal.

¿Quién dará el primer paso para entregar su carta de renuncia? ¿Quién desobedecerá la orden presidencial y se expondrá al ve5to enel futuro?

Se está volviendo muy interesante el desenlace de este episodio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *