DE PATOS Y ESCOPETAS
En nuestro país se han invertido los criterios de impartición de justicia, los jueces, magistrados y ministros de la Corte no están para hacer valer la Ley y la Constitución, sino para defender los intereses del régimen.
–“No cabe duda que la “democratización” del Poder Judicial, fue el pretexto para que se conviertan en juzgadores verdaderos lacayos del régimen cuatrotero”, se lamentaba el poeta Casimiro tras enterarse que por la exoneración de un hermano del Peje, a quien filmaron recibiendo grandes cantidades de dinero, ahora se va judicializar al periodista y al medio que dieron a conocer ese escándalo.
–“Ese es un ejemplo más de que en nuestro país se han invertido los criterios de impartición de justicia, lamentó el bolero don Memín, los jueces, los magistrados, los ministros de la Corte no están para hacer valer la Ley y la Constitución, sino para defender los intereses del régimen”.
–“Ahora resulta que los patos le tiran a las escopetas, añadió doña Chela, porque exoneraron al hermano del expresidente no porque el delito de que se le acusa no exista, sino porque el dinero que recibió estaba destinado al “Movimiento” de Cabecita de Algodón. Ahora pretenden silenciar esas voces que denuncian las irregularidades o quebrarlos económicamente, ya que les pretenden imponer una multa de 400 millones de pesos”.
–“No te vayas muy lejos, intervino don Julián, aquí en nuestro estado retrechero, al exdirector de un periódico lo sentenciaron a pagar dos millones de pesos de indemnización a la “moral” de un funcionario de Gobierno –el vocero de la Tía—pese a que la información al respecto fue publicada en varios medios nacionales. La jueza de consigna no sancionó al periodista por publicar una nota sino por replicar lo que difundieron las agencias noticiosas” recordó.
—Lo cierto, expuso el poeta Casimiro, es que la acumulación de esos casos de injusticia, la actitud reiterada de los integrantes del Poder Judicial de que no están para servir al pueblo, sino para encubrir a la clase gobernante, tarde o temprano ocasionará un estallido social. El pueblo se cansa de esos abusos, y se desquita con el poder. Afortunadamente aún tenemos a la mano la fuerza de nuestro voto, y podemos acabar con ese cáncer que amenaza con desaparecer nuestras libertades”.
–“Una vez más te concedo toda la razón, le dijo don Julián al vate santanero. En nuestras manos está la medicina para curar a tiempo ese cáncer. Millones de dosis de votos inyectados en las urnas en contra de este régimen opresor, nos conducirá a un nuevo sistema en donde esperamos que se acaben los abusos y la corrupción de los jueces y magistrados. Aún tenemos el poder de la democracia, no hay que desaprovecharla” exhortó el senecto profesor jubilado.

