¿Layda opositora?
Eso de “caminar con la frente en alto, aunque le digan puta”, no es más que otra expresión de su afán de victimizarse por todo. ¿O, cuándo los campechanos le han acomodado ese epíteto?
En otro de sus ya recurrentes lapsus mentales, en que confunde una cosa con otra, inventa realidades inexistentes o justifica hasta lo absurdo, la gobernadora Layda Sansores olvidó que su partido ya gobierna el país desde hace casi ocho años y que por tanto dejaron de ser oposición.
Cuando se enfrentó a la Federación y amenazó con que no va pagar los recibos del consumo de energía eléctrica, la mandataria soltó una frase que hasta a sus acompañantes en el presídium les hizo fruncir las cejas de extrañeza.
“Este camino a veces es muy difícil porque ser oposición no es nada cómodo, siempre tienes más problemas si eres mujer, pues sufres toda la misoginia sobre tu cabeza, nada más que ya aprendí a caminar con la frente en alto aunque me digan puta, que me digan lo que quieran pero yo aquí estoy con la consciencia tranquila, con el orgullo y la herencia de mis padres, y a mí no me rinden como no rinden a ninguno de nosotros de un puñetazo”.
¿Layda opositora?
Si la senilidad la condujo a épocas pasadas, cuando intentó ser opositora y armó cuanto desmadre pasó por su cabeza, hay que recordarle que ella es Gobierno, y que, efectivamente, por su intolerancia, sus complejos, sus traumas y sus rencores, ser oposición en Campeche es difícil y no es nada cómodo.
Y eso de “caminar con la frente en alto, aunque le digan puta”, no es más que otra expresión de su afán de victimizarse por todo. ¿Cuándo los campechanos le han acomodado ese epíteto? Jamás.
En una revisión suscita de los comentarios de los usuarios de las redes sociales ante sus frecuentes dislates, no encontramos ninguna publicación en donde se le haya calificado de ese modo.
¿De dónde entonces sacó entonces esa versión? ¿Acaso de su permanente necesidad de hacerse a la víctima para causar lástima o compasión? ¿O se trata simplemente de una nueva manifestación de su proclividad a mentir?
No. Layda no es opositora. Al contrario, se ha sabido acomodar al régimen para disfrutar de las mieles del poder. Ella misma confesó que, a petición de su padre, el expresidente Carlos Salinas la hizo diputada federal plurinominal, y fue por esa vía que pudo repetir varias veces en elcargo, lo mismo que en el Senado de la República.
Ella no ganó ninguna elección siendo opositora, pues cuando obtuvo la alcaldía de la Álvaro Obregón de la Ciudad de México ya gobernaba Morena, y de no haber sido por la mano del presidente morenista Andrés Manuel López Obrador nunca hubiera sido gobernadora.
Si la señora Sansores no tiene claridad en sus ideas, y en su mente revuelan situaciones del pasado que confunde con el presente, habrá que pedirle que mejor ya no hable en público porque cada vez que lo hace o queda en ridículo o se exhibe como mentirosa. Y eso no lo arregla ningún desmentido de su inútil vocerito.

