Opinión

APOLOGISTA DE LA ANARQUÍA

No es más que la forma muy peculiar que tiene doña señora de bajar huayas. Fiel a su estilo opositor de gritar, patalear y chantajear para obtener algún beneficio…

–“Sigue resonando en todo el país el eco de la amenaza de la Tía gobernanta de no pagar su próximo recibo de luz, ya que no le alcanza el dinero, y con ello paralizará las actividades de las oficinas gubernamentales, sin importarle las consecuencias que esa irresponsabilidad pudiera tener para los ciudadanos, empresarios y los propios empleados de Gobierno, ya que si no se trabaja ¿quién les hará sus cheques cada quincena?” cuestionó alarmada doña Chela, ante el peligro de que su pensión como exburócrata estatal también se trabe por las payasadas de la “jefa”.

–“No se espante comadrita, le aconsejó el bolero don Memín, eso que usted escuchó no es más que la forma muy peculiar que tiene doña señora de bajar huayas. Fiel a su estilo opositor de gritar, patalear y chantajear, espera que la Emperatriz Claudia escuche sus lamentos y le mande una lanita adicional para que pague sus deudas. Es plan con maña” aseguró.

–“Indudablemente que de eso se trata, coincidió el poeta Casimiro, aunque de paso, la mandataria confiese públicamente que es una inepta como administradora de los recursos del pueblo; deja en evidencia también a sus colaboradores de que no saben planear el gasto público, y debió encender las luces de alerta a las instancias que fiscalizan el ejercicio del gasto, para investigar qué ha pasado con los más de 132  mil millones de pesos que le han autorizado a la Tía en estos cinco años de su pésima y fallida Administración”.

–“Yo lo que aprecio, opinó con mesura don Julián, es una grave apología de la anarquía. Porque el mensaje es claro: si no hay dinero para pagar la luz, entonces no hay que endeudarse ni pedir prestado, simplemente no pago y ya. Que lo oigan bien las amas de casa para cuando el recibo de la luz rebase la capacidad de pago; que lo oigan los empresarios, a quienes se obliga a pagar un impuesto sobre nómina que es ridículo y frena inversiones; si no les alcanza para cubrir ese impuesto, pues no paguen. Y así en todos los ámbitos. Lo cual no convierte a la señora en disruptora, sino en una gobernadora irresponsable”.

–“Pues yo lo siento mucho, dijo doña Chela pero le voy a hacer caso. Y ojalá que todos los ciudadanos hagamos lo mismo; por lo pronto voy a empezar a comprar mis velas y veladoras, no para rezarle a la santísima señora de los cabellos guindas, sino para usarlas cuando me corten la luz por falta de pago. Aunque confieso que los que me preocupan son los proveedores del Gobierno, sean comerciantes, constructores, pintores y hasta los matraqueros que le facturan cada mes, ya que ¿si no hay para pagar la luz, sí le quedará al Gobierno para pagarle a sus chayoteros?” cuestionó.

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